Musk llamó «imbécil» a un asesor de Trump
En una serie de publicaciones en su red social X, Musk tildó de “imbécil” al asesor comercial Peter Navarro, luego de que este minimizara el papel del CEO de Tesla al decir que «no es un fabricante de coches, sino un ensamblador».

El empresario Elon Musk volvió a ser protagonista de una disputa pública, esta vez con un miembro clave del equipo de Donald Trump.
Las declaraciones de Navarro se dieron en el contexto de un creciente malestar entre Musk y la administración Trump, tras la imposición de nuevos aranceles globales que el expresidente presentó con pompa como parte de su “Día de la Liberación”. Musk, crítico declarado de las políticas proteccionistas, habría intentado sin éxito disuadir a Trump de implementar esas medidas, que han sido cuestionadas por analistas y han generado inestabilidad en los mercados financieros internacionales.
Un cruce que revela fracturas internas
La reacción de Musk no tardó en llegar: “Este tipo es más tonto que un saco de ladrillos”, escribió en X, acusando además a Navarro de hacer afirmaciones “demostrablemente falsas”. No es la primera vez que Musk se cruza con figuras del oficialismo republicano, pero esta vez el conflicto expone las grietas dentro del círculo de confianza de Trump y un posible enfriamiento en la relación con uno de sus aliados más influyentes.
Aunque desde la Casa Blanca buscaron minimizar el episodio, la tensión es evidente. El vicepresidente J.D. Vance salió al cruce de los rumores asegurando que Musk sigue siendo un “amigo y asesor”, pese a que se prepara para abandonar su cargo al frente del informal Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), una iniciativa impulsada por Trump para reducir la burocracia estatal.
El desgaste del “entorno promercado” de Trump
La disputa con Musk no es un hecho aislado. En los últimos días, otras figuras cercanas al expresidente como el empresario Dave Portnoy, el gestor Bill Ackman y el influyente podcaster Joe Rogan también expresaron su rechazo a la nueva ola de aranceles y a ciertos giros ideológicos del trumpismo.
Rogan, quien había respaldado abiertamente a Trump durante las últimas elecciones, calificó la política arancelaria como “estúpida” y cuestionó las deportaciones masivas recientemente implementadas, en lo que parece ser una ruptura más profunda entre el trumpismo duro y algunos de sus aliados del ámbito empresarial y mediático.
Aranceles, mercado y política: una mezcla explosiva
Los aranceles impuestos por Trump han sido interpretados por muchos economistas como una estrategia populista basada en percepciones distorsionadas del comercio internacional. Más allá del impacto inmediato sobre los mercados, lo que se pone en juego es la coherencia entre el discurso económico del trumpismo —basado en eficiencia, innovación y negocios— y la realidad de sus políticas, que hoy generan ruido no solo en Wall Street, sino también entre sus antiguos aliados.
En este contexto, el cruce entre Musk y Navarro no es solo una pelea de egos: es una señal de que el bloque que rodeaba al expresidente podría estar resquebrajándose, justo cuando se avecina un nuevo ciclo electoral. Y con Musk dispuesto a hablar sin filtros, el debate sobre el rumbo económico de Estados Unidos promete escalar todavía más.
