Manifestación en contra de los 47 despidos en Shell
Un total de 47 trabajadores despedidos por la multinacional Shell en su planta de Avellaneda comenzaron una serie de protestas para visibilizar su situación, en un contexto de tensión y falta de apoyo del sindicato Soesgype, que representa a los empleados de estaciones de servicio, y cuya conducción está a cargo de Carlos Acuña, uno de los secretarios generales de la CGT.

El primer paso de los trabajadores fue una manifestación en la Plaza Alsina, ubicada frente al municipio de Avellaneda, sin la presencia del sindicato que habitualmente los representa.
La protesta contó con la participación de diversas organizaciones sociales y sindicales, entre ellas la CTA Autónoma, el Sitraic (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción), Cicop (sindicato de salud), ATE, y el Movimiento de Participación Ciudadana de Avellaneda, además de trabajadores de otras empresas como Pilkington y Volkswagen, quienes también enfrentan despidos masivos.
Durante el acto, se montó un escenario en el que los afectados hablaron de las difíciles circunstancias que atraviesan tras ser despedidos de manera sorpresiva por Shell. Uno de los puntos destacados por los manifestantes fue la referencia a la multinacional como una de las más contaminantes del mundo, con un fuerte impacto no solo en los trabajadores, sino también en las comunidades cercanas, como Villa Inflamable, una zona afectada por la contaminación industrial.
Exigen plan de resistencia y apoyo sindical
Los trabajadores despedidos expresaron su descontento con la gestión del gobierno de Javier Milei y vaticinan que las próximas elecciones se convertirán en una oportunidad para reflejar su bronca. Además, hicieron un llamado a todos los sindicatos importantes para que se sumen a un «plan de resistencia» que permita frenar los despidos y la precarización laboral.
El sindicato Soesgype, aún en silencio sobre el tema, no ha emitido ninguna declaración ni ha respondido a las consultas de medios de comunicación. Frente a esta falta de respuesta, los trabajadores han decidido organizarse a través de un grupo de WhatsApp para coordinar actividades y acciones, y han lanzado un fondo para financiar la lucha contra los despidos. Asimismo, continúan brindando apoyo a otros trabajadores afectados por situaciones similares en empresas como Linde-Praxair, Hospital Bonaparte, Pilkington y Volkswagen.
Apoyo creciente de organizaciones sociales y políticas
La protesta ha sumado solidaridad de diferentes sectores, desde trabajadores hasta figuras del ámbito cultural, derechos humanos, ambientalistas, feministas, intelectuales, políticos y organizaciones sindicales. Desde que comenzaron a recibir los telegramas de despido, los manifestantes han notado un aumento significativo en los gestos de apoyo. Esta semana, realizaron un recorrido por Santa Fe, donde fueron recibidos por dirigentes sindicales de la UOM de Villa Constitución, la CTA, el Sindicato de Jaboneros de Rosario y Amsafe Rosario, y también recibieron apoyo del sindicato de aceiteros.
Los trabajadores de Shell, organizados y con un creciente respaldo de diversos sectores de la sociedad, siguen adelante con su lucha, decididos a buscar una solución favorable para su reincorporación y para frenar la ola de despidos en el país.
