Ecuador se prepara para la segunda vuelta marcada por acusaciones entre Noboa y González
Ambos aspirantes intercambiaron acusaciones de irregularidades y vínculos con el crimen organizado, mientras se aproximan al balotaje del 13 de abril.

Las elecciones presidenciales de 2025 en Ecuador se encaminan a una segunda vuelta marcada por un creciente clima de tensión entre los dos principales candidatos: el actual presidente Daniel Noboa y Luisa González, representante del correísmo.
Con el escrutinio al 98,9 %, Noboa, quien lidera el movimiento Acción Democrática Nacional (ADN), ha obtenido el 44,17 % de los votos válidos. A tan solo 0,2 puntos de distancia, González, candidata de Revolución Ciudadana (RC) y del expresidente Rafael Correa, alcanza el 43,97 %. La diferencia entre ambos es de alrededor de 20,000 votos, lo que ha generado acusaciones mutuas de fraude y manipulaciones de los resultados.
En una entrevista reciente, González aseguró que había superado a Noboa por dos puntos, señalando inconsistencias en las provincias donde su movimiento tiene mayor apoyo. A su vez, Noboa denunció «irregularidades» en el escrutinio, asegurando que los resultados en varias provincias no coincidían con los datos oficiales. Ambos candidatos han demandado una revisión exhaustiva de los resultados, aunque no han presentado pruebas concretas para respaldar sus afirmaciones.
Observación internacional respalda la transparencia
A pesar de las denuncias de fraude, tanto la Unión Europea (UE) como la Organización de Estados Americanos (OEA) han calificado el proceso electoral como «transparente». Ambas organizaciones enviaron observadores a las elecciones y respaldaron los resultados oficiales, destacando que no hubo evidencia de manipulación de los comicios.
Cruce de acusaciones sobre el crimen organizado y la violencia
A medida que se acercan a la segunda vuelta, los intercambios entre Noboa y González han escalado. El presidente acusó a grupos armados de haber intimidado a los votantes para que apoyaran a la candidata del correísmo, mientras que González lo acusó de vincular a su lista de candidatos a personas cercanas a José Adolfo Macías Villamar, conocido como ‘Fito’, líder de la banda criminal Los Choneros. En respuesta, González rechazó las acusaciones de Noboa y defendió a su movimiento, asegurando que Revolución Ciudadana no tiene “votantes narcos ni delincuentes”.
La violencia, un tema central en la campaña, ha influido fuertemente en los resultados de las elecciones. Según los datos oficiales, González obtuvo su mayor apoyo en las provincias de la costa y en algunas de la Amazonía, que son las más afectadas por el crimen organizado y la violencia. En estas zonas, siete provincias están bajo estado de excepción, medida implementada por Noboa para hacer frente a las bandas criminales.
Por su parte, Noboa logró una victoria en la mayoría de las provincias de la sierra, en las Islas Galápagos y en algunas partes de la Amazonía, donde los índices delictivos son más bajos.
Polarización y alianzas políticas
La polarización política también ha dejado su huella en la Asamblea Nacional, donde ADN y RC compiten por las mayorías. Con 66 y 67 curules, respectivamente, ambos movimientos buscan alianzas con otros partidos para fortalecer su posición. Uno de los actores clave en este proceso es Pachakutik, cuyo candidato Leonidas Iza, obtuvo el 5,25 % de los votos. Iza ha afirmado que solo dialogará con el correísmo, en función de una «propuesta de país».
El camino hacia la segunda vuelta se presenta incierto, y el clima de polarización y acusaciones entre los dos principales contendientes se intensifica cada día. La segunda vuelta presidencial, programada para el 13 de abril, será decisiva para definir el futuro político de Ecuador.
