La UOM rompió el techo paritario y logró un acuerdo con Acindar
El conflicto salarial en la industria metalúrgica sigue escalando a nivel nacional, mientras la conducción central de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se vio obligada a suspender el paro nacional previsto para este miércoles por la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la Nación.

Sin embargo, en un giro significativo, la seccional de Villa Constitución logró de forma autónoma cerrar un acuerdo con la empresa Acindar, convirtiéndose en la primera del país en destrabar la paritaria de la Rama 21 tras ocho meses de negociaciones.
El entendimiento alcanzado establece una recomposición salarial equivalente al porcentaje de inflación acumulada hasta marzo, e incluye también el mes de abril. Para mayo, el aumento se alineará como mínimo con el cierre ya firmado en la Rama 17, con impacto directo sobre el medio aguinaldo de junio. Además, se acordó replicar la cadencia inflacionaria de esa misma rama, generando un precedente que podría tensionar las negociaciones nacionales.
Una paritaria nacional empantanada
Mientras Villa Constitución abre un camino alternativo, el conflicto a nivel nacional sigue sin resolución. El último ofrecimiento de las cámaras empresarias, un 2% para abril y 1% mensual para mayo y junio, fue considerado insuficiente por la conducción nacional de la UOM, liderada por Abel Furlán, y derivó en la convocatoria a un paro que finalmente fue suspendido a último momento por la intervención del Gobierno.
La conciliación obligatoria rige por 15 días, durante los cuales se espera que las partes retomen el diálogo, aunque el clima de las negociaciones es tenso y el descontento sindical crece.
La postura empresarial se da en el marco de una caída pronunciada de la actividad industrial, marcada por suspensiones, despidos y cierre de plantas, a lo que se suma la presión de la competencia importadora, facilitada por el modelo económico del Gobierno nacional. La situación actual pone al gremio metalúrgico frente a una encrucijada estratégica, donde las bases presionan por mejoras salariales mientras la conducción busca sostener la unidad en medio de tensiones internas y regionales.
Un conflicto que amenaza con escalar
La suspensión del paro no disipa el conflicto, que podría reactivarse si no hay avances en los próximos días. La experiencia de Villa Constitución demuestra que existe margen para acuerdos sectoriales más ambiciosos, pero también plantea un dilema interno para la UOM: cómo coordinar una estrategia nacional sin que las seccionales comiencen a buscar soluciones individuales en un escenario económico cada vez más fragmentado.
El gremio metalúrgico se encuentra así frente a una pulseada crucial, no solo por los salarios, sino por su capacidad de negociación en un contexto donde el Gobierno busca disciplinar las paritarias y contener los aumentos bajo el paraguas de la “pauta” salarial oficial.
