23 de abril de 2026

La UOM ocupó fábrica de aires acondicionados en Tierra del Fuego ante la falta de pagos

La medida fue adoptada tras la acumulación de una deuda salarial que afecta a 140 trabajadores, de los cuales 113 están encuadrados en el gremio metalúrgico.

La profundización del conflicto en la fábrica de aires acondicionados Aires del Sur, en Río Grande, derivó en la ocupación de la planta por parte de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Según explicó el secretario general de la seccional local, Oscar Martínez, el conflicto se arrastra desde fines de diciembre, cuando la empresa cerró la planta por el receso vacacional y no retomó la actividad. Desde entonces, los trabajadores no percibieron los salarios correspondientes a enero ni los vouchers habituales, lo que agravó la incertidumbre económica de decenas de familias.

El sindicato denunció además la falta de diálogo por parte de la empresa. De acuerdo con Martínez, se realizaron presentaciones ante el Ministerio de Trabajo de la Nación Argentina, pero no hubo instancias formales de negociación con accionistas o propietarios. La única interlocución, sostuvo, fue a través de un apoderado legal que no ofreció soluciones de fondo.

La ocupación de la planta —con el ingreso de la comisión directiva y el cuerpo de delegados para garantizar el acceso de los trabajadores— se inscribe en una estrategia de presión para forzar respuestas empresarias y la intervención activa del Estado provincial y nacional. El dirigente sindical afirmó que el conflicto es de conocimiento del gobernador fueguino y que se solicitó también la participación del área de Industria, dada la relevancia productiva de la firma en el entramado local.

El caso expone, una vez más, la fragilidad del esquema industrial en Tierra del Fuego, donde la actividad manufacturera depende de un delicado equilibrio entre beneficios fiscales, demanda interna y estabilidad empresarial. Cuando ese equilibrio se rompe, los primeros afectados son los trabajadores, que quedan atrapados entre la inacción patronal y la lentitud de los mecanismos administrativos.

La toma de la planta no solo refleja la decisión del gremio de sostener los puestos de trabajo, sino también la ausencia de respuestas claras por parte de la empresa. En un contexto económico recesivo y con caída del consumo de bienes durables como los aires acondicionados, el interrogante de fondo es si el conflicto obedece a una crisis transitoria de liquidez o a un problema estructural más profundo.

Mientras tanto, más de un centenar de familias en Río Grande dependen de una resolución que, por ahora, no aparece en el horizonte inmediato.

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