17 de julio de 2026

La Unión Europea impone nuevas sanciones a Rusia

La Unión Europea ha acordado una nueva ronda de sanciones contra Rusia, dirigidas principalmente a los sectores energético y financiero, en un intento de incrementar la presión sobre el Kremlin y promover un cese temporal de las hostilidades en Ucrania.

Las medidas, que fueron respaldadas el viernes por los embajadores de los países miembros en Bruselas, incluyen la prohibición de transacciones con 22 bancos rusos, así como con el Fondo Ruso de Inversión Directa y sus filiales.

Además, se mantiene la restricción sobre el uso de los gasoductos submarinos Nord Stream, actualmente cerrados, pero que Moscú ha expresado su intención de reactivar en un futuro cercano.

Asimismo, la UE ha establecido un mecanismo dinámico para el tope de precio del crudo ruso, que actualmente se sitúa en 60 dólares por barril (51,64 euros). Este nuevo límite, que entrará en vigor a partir de 47,6 dólares por barril, se ajustará cada seis meses para mantenerse un 15% por debajo del precio medio del mercado. Sin embargo, Estados Unidos, uno de los principales impulsores del tope a nivel del G7, no ha apoyado la reducción del mismo.

Otra de las medidas destaca la inclusión de 105 buques pertenecientes a la llamada ‘flota fantasma’, utilizados por Moscú para eludir los límites de precios del petróleo, en una lista negra que supera ahora los 400 barcos. Además, la UE ha prohibido las importaciones de productos petrolíferos refinados provenientes de Rusia y vendidos en el bloque con etiquetas diferentes, principalmente desde India y Turquía, cerrando una notable laguna legal.

Las sanciones también afectan a 11 empresas fuera de Rusia, en países como China continental y Hong Kong, acusadas de facilitar la elusión de las restricciones. Este paquete sancionador es el decimooctavo desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que «estamos atacando el corazón de la maquinaria bélica de Rusia» y que la presión se mantendrá hasta que Putin ponga fin a la guerra.

El avance de estas sanciones fue posible tras la decisión de Eslovaquia de levantar su veto, que había impedido la aprobación del paquete. La oposición en ese país alegaba que la eliminación progresiva de los combustibles fósiles rusos, prevista para 2027, podría elevar los precios para los consumidores y poner en riesgo su seguridad energética. La disputa también estuvo marcada por las demandas de compensación económica por parte del gobierno eslovaco, que teme enfrentarse a demandas millonarias por parte de Gazprom debido a la rescisión de contratos a largo plazo.

La Comisión Europea presentó su hoja de ruta para reducir la dependencia del gas ruso en mayo y el proyecto de ley en junio, basado en prohibiciones graduales de contratos de gas. Sin embargo, la oposición de países como Eslovaquia evidenció las tensiones existentes en la Unión respecto a las políticas energéticas y las sanciones.

Este nuevo paquete de sanciones refleja la voluntad de la UE de mantener la presión sobre Rusia y apoyar a Ucrania en su lucha, en un contexto de creciente incertidumbre internacional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *