División demócrata al descubierto: más de un centenar de congresistas rechazó el envío de armas a Israel
En una votación que expuso las profundas grietas internas del Partido Demócrata, 103 legisladores de la Cámara de Representantes se manifestaron en contra de un paquete de ayuda militar multimillonario destinado a Israel. La iniciativa, aunque finalmente fue derrotada, marcó un hito simbólico en el creciente rechazo a la política de Washington hacia Tel Aviv.

La enmienda, presentada por el republicano Thomas Massie —conocido por su postura crítica hacia la asistencia incondicional a Israel—, cosechó el apoyo de 103 demócratas y un republicano. No obstante, fue rechazada por 314 votos en contra. Del lado demócrata, 98 optaron por el «no» y 10 decidieron abstenerse.
La fractura alcanzó incluso a la cúpula del partido: mientras el líder de la minoría, Hakeem Jeffries, y Pete Aguilar se opusieron a la medida, la ‘látigo’ Katherine Clark la respaldó.
Para el ala progresista, la votación representó un punto de inflexión. «Por primera vez, la mayoría de los demócratas en la Cámara se negó a firmar un cheque en blanco para el ejército israelí», celebró Greg Casar, líder del Caucus Progresistaista. «Este es un golpe directo para Netanyahu: se acabaron los días de impunidad».
La congresista Ilhan Omar confesó que, durante la votación, compartió con Rashida Tlaib la emoción de ver algo que antes parecía imposible. «Cuando llegamos al Congreso, una votación así no era ni siquiera imaginable».
Consciente de la división interna, la dirección demócrata evitó imponer disciplina partidista. Jeffries instó a los suyos a seguir su conciencia. Durante semanas, se sucedieron reuniones privadas que los legisladores describieron como «conversaciones de familia». Algunos, como Clark, criticaron la enmienda por bloquear también ayuda humanitaria para Gaza, calificándola de «maniobra republicana para generar ruido político».
«No podemos seguir entregando armas sin condiciones a quien no respete las leyes y valores de EE.UU.», sentenció Clark.
Pese a todo, figuras como Mark Pocan restaron dramatismo: «Era una votación que nunca iba a prosperar. Jeffries hizo bien en dejarnos votar en libertad».
Lo cierto es que el terreno se mueve. La presión del ala progresista por un giro radical en la política exterior hacia Israel es cada vez mayor. «Hay un deseo enorme de señalar un cambio», resumió Jared Huffman, quien optó por la abstención. «Para muchos colegas, esta enmienda, aunque imperfecta, fue el vehículo para expresarlo».
