La SIDE de Milei, bajo la lupa: informes sobre sindicatos y opositores sin incluir a La Libertad Avanza
Un documento filtrado revela que la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), bajo la gestión del presidente Javier Milei, monitorea a organizaciones políticas y gremiales opositoras, mientras omite información sobre su propio espacio político.

El reciente informe titulado «Hechos previstos 09JUL25», elaborado por la Agencia de Seguridad Nacional —dependiente de la SIDE y bajo la dirección de Sergio Neiffert— expone un patrón preocupante: un seguimiento detallado de sindicatos emblemáticos como la CGT, las CTA, el gremio del Neumático y La Bancaria, además de dirigentes de distintos sectores políticos, pero sin registrar actividades ni datos sobre La Libertad Avanza, la fuerza oficialista liderada por Milei, ni sus funcionarios nacionales.
Según consignó el portal Infogremiales, el reporte incluye una descripción minuciosa de actividades públicas y movilizaciones previstas para los días alrededor del feriado del 9 de julio, como protestas gremiales, actos culturales y manifestaciones de distintos colectivos sociales. Sin embargo, no se identifica ninguna amenaza real a la seguridad nacional ni orden judicial que justifique esta vigilancia, lo que abre un debate sobre la legalidad y el uso político de la inteligencia estatal.
La SIDE monitorea desde referentes peronistas como Máximo Kirchner y Sergio Massa hasta figuras radicales como Facundo Manes y actores sindicales, incluyendo las actividades de jubilados y profesionales de la salud. También registra actos de La Cámpora y detalla hasta la programación de festivales culturales organizados por ese espacio.
Este seguimiento selectivo configura una preocupante discriminación política y sindical, incompatible con la ley 25.520 de inteligencia nacional, que prohíbe expresamente recopilar datos o producir inteligencia basada únicamente en la opinión política o la pertenencia a organizaciones sociales o sindicales que desarrollen actividades lícitas.
La omisión de cualquier mención a La Libertad Avanza, a pesar de ser el espacio oficialista, sugiere un uso instrumental de los recursos de inteligencia para controlar y vigilar exclusivamente a la oposición y a sectores sindicales, mientras se blindan las actividades propias. Esto abre una alerta sobre posibles abusos de poder y un retroceso en materia de garantías democráticas y respeto a la privacidad política.
En un contexto donde la polarización política crece y la función de los organismos de inteligencia debe estar estrictamente regulada para evitar persecuciones y hostigamientos, esta filtración expone una preocupante militarización del control político bajo el gobierno de Milei. La SIDE parece estar actuando más como una herramienta para monitorear opositores y movimientos sindicales que como un órgano destinado a proteger la seguridad nacional.
La revelación plantea preguntas urgentes: ¿Quién controla a la inteligencia estatal? ¿Hasta qué punto se respetan las leyes y los derechos ciudadanos? Y sobre todo, ¿qué consecuencias tendrá esta práctica para la democracia y la libertad de organización política y sindical en Argentina? Mientras tanto, la SIDE continúa redactando informes detallados sobre quienes cuestionan al oficialismo, pero cierra los ojos frente a quienes lo integran, marcando un preocupante patrón de espionaje selectivo.
