La reforma laboral elimina Estatutos del Periodista y Viajante, Teletrabajo y 13 normas más
La crítica principal se centra en que, al eliminar estas leyes, el proyecto busca unificar y simplificar las relaciones laborales bajo un único marco menos protector y más flexible para la parte empleadora.

El mega proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno libertario, presentado ante el Senado, no solo introduce profundas modificaciones a los institutos del trabajo, sino que se distingue por una masiva derogación de normativa vigente, afectando un total de diecisiete leyes, incluyendo estatutos de profesiones específicas y regulaciones fundamentales.
La iniciativa, contenida en un texto de setenta y una páginas y ciento noventa y un artículos, es señalada por diversos analistas y referentes políticos como un ataque integral a la legislación que regula el empleo en Argentina. El diputado nacional Pablo Todero, de Unión por la Patria, detalló la lista de leyes que el proyecto busca eliminar completamente o dejar sin efecto de manera parcial.
Entre las derogaciones totales más sensibles se encuentran:
Estatutos profesionales: Se elimina la ley doce mil novecientos ocho, que sanciona el Estatuto del Periodista, y la catorce mil quinientos cuarenta y seis, correspondiente al Estatuto del Viajante de Comercio. También desaparece el Estatuto del Peluquero (ley veintitrés mil novecientos cuarenta y siete). Trabajo moderno: Queda sin efecto la ley veintisiete mil quinientos cincuenta y cinco, que establece el Régimen Legal del Contrato de Teletrabajo. Garantías laborales: Se deroga la ley veintitrés mil cuatrocientos setenta y dos, relativa al Fondo de Garantía de Créditos Laborales, un instrumento clave para la protección de los salarios adeudados.
A estas eliminaciones se suman otras normativas que regulan actividades específicas, como el Régimen para la Actividad Comercial de Supermercados (ley veinte mil seiscientos cincuenta y siete) y el Régimen de Trabajo para Choferes Particulares (ley doce mil ochocientos sesenta y siete).
Pero la afectación más crítica se da en las derogaciones parciales, que impactan regulaciones troncales del empleo:
Jornada y condiciones: El proyecto ataca la ley once mil quinientos cuarenta y cuatro, que regula la Jornada laboral, y la catorce mil doscientos cincuenta, que contiene disposiciones fundamentales para las convenciones colectivas de trabajo.
También se modifica la regulación del Trabajo Agrario (ley veintiséis mil setecientos veintisiete) y el trabajo a Domicilio (ley doce mil setecientos trece). Marco empresarial: Se deroga parcialmente la ley veinticuatro mil cuatrocientos sesenta y siete, marco regulatorio de la Pequeña y Mediana Empresa, así como otras normas que definen condiciones laborales de empleados administrativos de empresas periodísticas y operadores radio-cables-telegráficos.
Esta ola de derogaciones totales y parciales es interpretada como un intento deliberado de desregular amplias áreas del mundo del trabajo, eliminando protecciones específicas y estatutos históricos que brindaban seguridad y un marco legal detallado a diversas profesiones y actividades.
