1 de julio de 2026

El salario real recupera parte de lo perdido, pero el ingreso disponible cae

Las paritarias del segundo trimestre permiten prever aumentos por arriba de la inflación del período, aunque los salarios siguen 3% debajo del cierre del año pasado. Los gastos fijos, además, acaparan cada vez más sueldo.

Por Mariano Cuparo Ortiz*

El salario real frenó su caída en el segundo trimestre, gracias a la desaceleración inflacionaria combinada con paritarias que fueron levemente por encima. La mejora es en el margen y, se estima, los salarios reales todavía están 3% por debajo de los niveles con los que habían terminado el 2025.

Por otro lado, el ingreso disponible después de que los hogares pagan sus gastos fijos, es decir el poder adquisitivo del dinero que les queda las familias para consumir, siguió en deterioro y, aunque parece haber anotado un rebote parcial en abril, está 14,5% por debajo de los niveles de 2023. Los que sufrieron el mayor impacto fueron los sectores de menores ingresos.

Con datos disponibles del Índice de Salarios del Indec apenas hasta abril, mes en el que se observaron acuerdos por encima de lo que se pautó para los meses siguientes, un informe de Fundación Capital analizó la dinámica salarial que se perfila para el segundo trimestre del año. Al respecto, concluyeron: «Los salarios del sector privado registrado habrían aumentado un 2,4% mensual durante el segundo trimestre, levemente por encima de una inflación estimada de 2,2% mensual. En consecuencia, el salario real habría mostrado una mejora marginal en el período, aunque todavía se ubicaría alrededor de 3% por debajo del nivel alcanzado a fines de 2025. Prevemos una mejora real del salario hacia el segundo semestre, aunque acotada, terminando el año 2% por debajo del nivel de diciembre del año pasado. «.

Más allá de la dinámica del salario real, la del ingreso disponible, es decir la cantidad de dinero que queda en los bolsillos para poder gastar en bienes y servicios más allá de los fijos y esenciales como la energía y el agua, es otra variable fundamental para explicar por qué los niveles de consumo masivo no muestran una recuperación significativa en lo que va del año, lo que implica un impacto significativo para los sectores mercadointernistas, como la industria y el comercio, por cierto los perdedores del modelo económico, enfocado en la exportación primaria.

Desde la consultora Equilibra, al respecto, remarcaron que «tras siete meses consecutivos de caída, el ingreso disponible registrado, que descuenta los gastos fijos, creció 0,8% mensual en abril. No obstante, cayó 1% interanual y queda 14,5% abajo del promedio de enero-septiembre 2023, previo a la transición presidencial». Y detallaron: «La mejora estuvo concentrada en los asalariados privados formales (1,6% mensual y 1,5% anual), ya que el resto de los ingresos sufrió otra contracción: los asalariados públicos cayeron 1,1% mensual y 6,6% anual, las jubilaciones mínimas con bono 0,7% mensual y 9,2% anual y las jubilaciones No mínimas 0,2% mensual y 3,5% anual».

Desde Fundación Capital explicaron que la suba de las tarifas por sobre la inflación implicó una pérdida de ingreso disponible y remarcaron: «En junio, el gasto promedio mensual en electricidad, gas, agua y transporte público para una familia tipo del AMBA subió en torno al 55% frente a junio del año pasado, unos 20 puntos por encima de la inflación».

Y agregaron: «En el mismo período, los salarios del sector privado registrado se habrían incrementado 29,7% interanual. Como resultado, los servicios públicos pasaron a absorber una porción más elevada del ingreso. En el AMBA, el gasto promedio ponderado en servicios públicos habría representado en junio el 10,8% del ingreso promedio de los asalariados registrados, subiendo desde el 9,1% en el mismo mes de 2025. Vale mencionar que, hacia comienzo de la actual administración, el ratio era del 4,3% del ingreso».

Además afirmaron que la suba fue peor en los hogares con menor poder adquisitivo, dada la recuperación relativamente menor del salario mínimo. Ahí, la proporción del ingreso destinada a pagar servicios fijos pasó de 5,3% al inicio del Gobierno actual, del 16,3% hace un año y del 22% hoy, lo que implicó una cuadruplicación entre una punta y la otra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *