12 de julio de 2026

La protesta contra el cierre de fábricas terminó con represión y denuncias por el accionar policial

La protesta y la posterior represión dejaron expuesta una tensión creciente entre el Gobierno y distintos sectores productivos y sindicales, en un contexto donde el deterioro del empleo y el cierre de empresas empiezan a convertirse en uno de los principales focos de conflictividad social.

La crisis industrial volvió a ganar las calles y dejó una nueva escena de conflictividad social. Una movilización encabezada por sindicatos, trabajadores y empresarios pyme contra el cierre de fábricas terminó este miércoles con incidentes y represión policial en el puente San Martín, sobre la avenida General Paz, en el límite entre la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La protesta había sido convocada para visibilizar el impacto del ajuste económico sobre el aparato productivo nacional y el empleo. Sin embargo, el operativo desplegado por la Policía de la Ciudad derivó en momentos de fuerte tensión, con avance de efectivos sobre los manifestantes mediante escudos, gases lacrimógenos y golpes, según denunciaron quienes participaron de la concentración.

Los asistentes aseguraron que la movilización se desarrollaba de forma pacífica hasta que comenzaron los empujones y corridas. Además de varios heridos, surgieron cuestionamientos por el accionar de la fuerza porteña en territorio bonaerense, lo que abrió un debate sobre los límites jurisdiccionales del operativo.

Uno de los heridos fue Agustín, abogado presente en la protesta, quien sufrió una lesión en la cabeza. Con visibles manchas de sangre, denunció ante medios televisivos que la intervención policial buscó “provocar confrontación”. “Estábamos manifestándonos y comenzaron a golpearnos. Tiraron gas pimienta y reprimieron una protesta pacífica”, expresó, al tiempo que vinculó la movilización con el cierre de unas 25 mil pymes y la pérdida masiva de empleos.

Otros participantes coincidieron en que no existió una situación previa que justificara el uso de la fuerza. “Atacaron a todos sin motivo. La gente estaba sobre la vereda y aun así avanzaron”, relató uno de los manifestantes. Otro aseguró que “le abrieron la cabeza a un compañero cuando todo transcurría con tranquilidad”.

Durante la jornada, los organizadores desplegaron una extensa bandera sobre la General Paz con consignas contra el rumbo económico del Gobierno nacional. Según indicaron, el objetivo de la protesta fue advertir sobre las consecuencias de la caída del consumo, la apertura de importaciones y la retracción de la actividad industrial, factores que —afirman— están profundizando la desaparición de pequeñas y medianas empresas.

Entre los dirigentes políticos presentes estuvo el ministro bonaerense Gabriel Katopodis, quien cuestionó duramente la política económica nacional y sostuvo que el ajuste “castiga a trabajadores y clase media mientras destruye la industria”.

También participaron representantes del sector empresario. El industrial textil Rodolfo Liberman advirtió sobre un proceso de “desindustrialización” y aseguró que la apertura importadora y la caída del mercado interno forman parte de un modelo que pone en riesgo la producción nacional.

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