2 de junio de 2026

La pobreza afecta al 30% de los trabajadores formales y al 70% de los informales en el país

La pobreza afecta ya al 30% de los trabajadores en relación de dependencia, que cuentan con beneficios como descuento jubilatorio, obra social, aguinaldo y vacaciones pagadas. Entre los “asalariados precarios”, esta cifra supera el 70%, lo que equivale a cerca de 3 millones de personas en esta situación, según un reciente estudio titulado “Pobreza, distribución del ingreso y clases ocupacionales”, realizado por Eduardo Chávez Molina y José Rodríguez de la Fuente del Instituto de Investigaciones Gino Germani (IIGG) de la UBA y publicado por Ámbito Financiero.

El informe destaca un aumento preocupante en la figura de los “trabajadores pobres”, quienes, a pesar de estar empleados, no logran salir de la línea de pobreza. Este fenómeno ha cobrado relevancia en el debate público en los últimos años, especialmente entre los empleados formales del sector privado.

Con un total de 6,2 millones de trabajadores registrados según la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH), se estima que casi 3 millones de ellos viven en condiciones de pobreza. Esto refleja que el empleo formal, aunque proporciona cierta protección, no es suficiente para contrarrestar los efectos de la crisis económica.

Por otro lado, cerca de 4 millones de “asalariados precarios” también se encuentran por debajo de la línea de pobreza y no logran cubrir la canasta básica. En total, la pobreza afecta al 52,9% de la población argentina, mientras que la indigencia alcanza al 18,1%, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Esto significa que alrededor de 24,8 millones de argentinos viven en condiciones de pobreza, y 8,5 millones enfrentan situaciones de indigencia. Alarmantemente, dos tercios de los niños, niñas y adolescentes en el país (66,1%) también son considerados pobres.

El informe señala que el aumento de la pobreza en los últimos meses se ha visto impulsado por la caída del poder adquisitivo en el sector de trabajadores registrados, cuyos salarios no han crecido al ritmo de la inflación.

Al analizar la relación entre la pobreza y las horas trabajadas, se evidencia un incremento en el porcentaje de trabajadores regulados que viven en la pobreza. En particular, el número de sobreocupados ha aumentado aproximadamente 20 puntos porcentuales, mientras que los ocupados plenos y los subocupados han crecido alrededor de 15 puntos porcentuales. Esto sugiere que trabajar más horas no necesariamente mejora las condiciones económicas.

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