Denuncian “despidos encubiertos” mediante retiros voluntarios en el INTA
La política de ajuste del presidente Javier Milei ha llegado al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), donde la Asociación de Profesionales del INTA (APINTA) alerta sobre un posible desmantelamiento del organismo estatal de investigación. Según el gremio, el Gobierno está buscando llevar a cabo “despidos encubiertos” mediante retiros voluntarios.

Particularmente, la Estación Experimental de Balcarce, clave para la investigación agropecuaria, ha sido identificada como un objetivo del Ejecutivo. APINTA recuerda que en diciembre de 2023, Juan Molina, presidente del INTA, había afirmado que el organismo no realizaría recortes de personal, pero ahora ha anunciado un plan de retiro voluntario que afectaría a 900 trabajadores, presentándolo como “una oportunidad” para el desarrollo y fortalecimiento de talentos.
El secretario general de APINTA en Anguil, Roberto Maldonado, critica la influencia de las patronales rurales en el directorio del INTA, acusándolas de ser parte del plan de desmantelamiento. Maldonado señala que el retiro afectará principalmente a trabajadores de entre 40 y 55 años, quienes poseen una valiosa experiencia.
El gremio también subraya la gravedad de la situación, con ofertas de indemnización que favorecen a los más jóvenes, mientras que aquellos con más antigüedad reciben propuestas mucho menos atractivas. Además, advierten que el INTA enfrenta un recorte presupuestario que complica sus operaciones, lo que limita la capacidad de visitar productores y mantener la institución.
Leandro Cambareri, líder regional del gremio, se suma a las críticas, destacando que el INTA desempeña un papel fundamental en la investigación y la vinculación con universidades y el sector privado en más de cuatro millones de hectáreas en Buenos Aires.
José Luis Perea, delegado general del INTA de Castelar, también compara la situación actual con los ajustes del gobierno de Mauricio Macri, advirtiendo que la “licuación” del organismo parece no tener fin bajo la administración de Milei.
Ante este panorama, APINTA se encuentra en estado de alerta y no descarta la posibilidad de tomar medidas de fuerza para frenar el desmantelamiento del Instituto.
