«La etapa del ajuste llegó a un límite»: el MID expone fisuras en la coalición de Milei
El Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), uno de los aliados parlamentarios más relevantes del oficialismo, comenzó a tomar distancia de La Libertad Avanza y encendió luces de alarma sobre la continuidad del programa de ajuste.

Eduardo Falcone, diputado nacional y referente del espacio, advirtió este viernes que “la etapa del ajuste llegó a un límite” y reclamó un cambio de rumbo con políticas de crecimiento y desarrollo más activas, al tiempo que anticipó la decisión de su partido de armar una alianza electoral distinta para los próximos comicios.
Las declaraciones de Falcone, que reflejan un creciente malestar interno, marcan un punto de inflexión para la estrategia libertaria. Hasta ahora, el MID había acompañado buena parte de las iniciativas oficiales, pero la presión social y las tensiones en el Congreso parecen haber erosionado esa sintonía. En la última sesión parlamentaria, los diputados del MID votaron junto a la oposición para forzar el tratamiento de leyes vinculadas a la emergencia del Hospital Garrahan y al financiamiento universitario, en claro contraste con la línea oficial.
El propio Falcone no ahorró críticas a la dinámica interna de La Libertad Avanza, al señalar que “electoralmente ellos decidieron hacer un partido en base a la estructura del Estado, con todos gerentes del PAMI y de ANSES” y sin voluntad de integrar a sus socios políticos. El legislador también cuestionó la pasividad del oficialismo para discutir temas sensibles, como la eliminación de regímenes jubilatorios de privilegio, un proyecto impulsado por el MID que el presidente de la comisión de Presupuesto, José Luis Espert, se negó a tratar.
Aunque Falcone aclaró que su partido no tiene objeciones personales hacia Javier Milei, la fractura con el bloque libertario quedó al descubierto: “Tenemos diferencias con el bloque, no con el presidente”, insistió, al tiempo que dejó claro que el MID no tolerará dos años más de ajuste sin medidas de estímulo económico.
La posición del MID resalta además las tensiones sociales que emergen tras meses de recortes: sectores de clase media “pagando la tarjeta de crédito con dólares del colchón”, trabajadores de la salud y jubilados cobrando ingresos de miseria, pymes y la construcción en crisis, mientras solo sectores como minería, energía o el agro muestran signos de crecimiento.
El llamado de atención del MID plantea un serio desafío para la coalición gobernante: su política de austeridad, hasta ahora defendida como la única salida a la crisis, podría estar llegando a un punto de saturación, no solo en la sociedad, sino también entre los propios aliados legislativos. La posibilidad de articular nuevas mayorías parlamentarias dependerá de que Milei escuche estas señales y abra el juego a otras voces, antes de que las fisuras internas terminen por desbordar su proyecto de reformas.
