La denuncia de FAECYS a CADAM: La especulación empresarial como motor de la inflación
FAECYS denuncia que las estrategias especulativas de las empresas no solo perjudican a los trabajadores, sino que son un factor clave en la dinámica inflacionaria que afecta a la economía argentina. El sindicato reclama un enfoque más equitativo y responsable en la gestión económica, que considere tanto la rentabilidad empresarial como la protección y los derechos de los trabajadores. De no tomarse en cuenta estos puntos, advierte, se corre el riesgo de seguir alimentando un ciclo inflacionario que perjudica a toda la sociedad.

La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), liderada por Armando Cavalieri, lanzó una dura denuncia contra la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), acusando a la entidad patronal de ser responsable de la inflación y de prácticas empresariales especulativas que afectan tanto a los trabajadores como a los consumidores.
En un comunicado reciente, el gremio criticó fuertemente las prácticas de las empresas asociadas a CADAM, especialmente en lo que respecta a la «dolarización injustificada» de precios. FAECYS sostiene que esta estrategia tiene como único objetivo maximizar márgenes de rentabilidad a costa de los trabajadores y el poder adquisitivo de los consumidores. Según el sindicato, la dolarización de productos, una práctica que ha crecido en el último tiempo, se convierte en una excusa para aumentar los precios de forma arbitraria, aún cuando no existe un aumento real en los costos de producción.
«Se dolarizan los precios en un país donde los salarios se pagan en pesos, y cualquier movimiento cambiario se transforma en excusa para subir precios», señala el comunicado, destacando que esta práctica no solo afecta el bolsillo de los trabajadores, sino que también contribuye directamente a la inflación que afecta a toda la sociedad. FAECYS acusa a la cámara empresaria de ocultar estos problemas estructurales, señalando que la verdadera causa de la inflación no son los costos laborales ni los aportes sociales, como insiste CADAM, sino la «lógica empresarial que esquilma el poder adquisitivo de quienes menos tienen».
El sindicato también cuestionó la postura de CADAM respecto a los costos laborales, particularmente en relación a los aportes sociales y sindicales que, según el gremio, han sido malinterpretados y distorsionados en su valor. FAECYS rechaza la idea de que estos aportes, que incluyen jubilación, obra social y cuotas sindicales, sean considerados como «cargas» o como un obstáculo para la competitividad empresarial. El sindicato argumenta que estos pagos no solo son parte fundamental de la estructura del salario, sino que también son garantías de protección social, salud, derechos laborales y acceso a beneficios esenciales para millones de trabajadores y sus familias.
A su vez, la federación defiende el papel de las contribuciones patronales, que aseguran un sistema de seguridad social y salud para los empleados, y resalta que este sistema es crucial no solo para la protección de los trabajadores, sino también para mantener la estabilidad y productividad en el empleo formal. «Un trabajador en condiciones óptimas es también una inversión para la empresa», subraya el gremio, señalando que un debilitamiento del sistema de aportes y beneficios podría impactar negativamente en la productividad y estabilidad laboral.
La postura de FAECYS refleja una creciente preocupación por la inflación y su relación con las políticas empresariales. Mientras CADAM argumenta que los costos laborales son una carga que limita la competitividad, FAECYS responde que la especulación con los precios y la falta de un enfoque integral sobre el salario son las verdaderas causas de la crisis económica. Según el sindicato, las políticas de ajuste promovidas por algunos sectores empresariales no solo afectan a los trabajadores, sino que también agudizan la crisis económica, especialmente en tiempos de alta inflación.
