12 de junio de 2026

Mercuria, grupo inversor que preside Manzano, toma el control de la red Shell en Argentina

La operación, que comprende 894 estaciones de servicio, una refinería y otras instalaciones estratégicas, abrió interrogantes sobre posibles modificaciones en la estructura de representación sindical de los trabajadores del sector.

La reciente venta de los activos de Shell en Argentina podría generar repercusiones no solo en el mercado energético, sino también en el ámbito laboral.

La red de expendio que operaba bajo la marca Shell pasará a manos de Mercuria Energy Group, compañía suiza considerada una de las principales comercializadoras de energía a nivel global. La adquisición se concretó mediante la compra de Raízen Argentina, firma que administraba cerca de 900 estaciones de servicio en el país y controlaba la refinería ubicada en Dock Sud. Fuentes del mercado destacan la participación del empresario José Luis Manzano en la negociación.

El proceso de desinversión comenzó durante 2025 y culminó con un acuerdo valuado en aproximadamente 1.420 millones de dólares. La cifra contempla activos, capital de trabajo, disponibilidad de caja, pasivos financieros y otros costos asociados a la transacción.

Además de la extensa red de estaciones de servicio y la refinería bonaerense, el paquete adquirido incluye una planta de producción de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires, instalaciones de abastecimiento de combustible en los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque, y terminales de almacenamiento y distribución ubicadas en Arroyo Seco y Santa Fe.

En paralelo a la operación, comenzaron a circular versiones sobre la posible creación de un sindicato de empresa dentro de la nueva estructura corporativa. Según fuentes vinculadas a la actividad, la llegada de nuevos propietarios habría reactivado conversaciones internas sobre esta alternativa.

La posibilidad cobra relevancia en el contexto de la Reforma Laboral impulsada por el Gobierno nacional, que introdujo cambios destinados a facilitar la constitución y reconocimiento de sindicatos de empresa. Entre las modificaciones más destacadas figura la reducción del porcentaje mínimo de afiliación requerido para iniciar el trámite de reconocimiento gremial, que pasó del 20% al 5%.

Desde la administración nacional sostienen que estas medidas buscan ampliar la libertad de asociación sindical y diversificar las opciones de representación para los trabajadores. Sin embargo, diversos sectores gremiales advierten que la proliferación de organizaciones más pequeñas podría fragmentar las negociaciones colectivas y disminuir la capacidad de influencia de los sindicatos tradicionales.

La reforma también contempla mecanismos de remuneración más flexibles, como el denominado “salario dinámico”, que permite incorporar componentes variables vinculados al desempeño, la productividad o la situación económica de cada empresa.

Mientras tanto, los gremios que actualmente representan a los trabajadores de estaciones de servicio señalaron que aún no recibieron notificaciones formales por parte de la Secretaría de Trabajo para revisar los convenios colectivos vigentes, en el marco de las iniciativas que analiza el Gobierno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *