La Corte Suprema de Brasil despenalizó la marihuana para uso personal
Los jueces del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil votó a favor de despenalizar la portación de marihuana para uso personal, en un juicio histórico que ha dividido profundamente a la sociedad brasileña y que inició en 2015.

El presidente del STF, Luis Roberto Barroso, anunció que se había formado mayoría para determinar que la portación de marihuana para consumo personal ya no constituye una acción ilícita de naturaleza penal. Esta decisión fue respaldada por ocho de los once magistrados del tribunal, mientras que tres se manifestaron en contra de la despenalización.
Sin embargo, Barroso destacó que se mantiene vigente la prohibición del consumo de marihuana en lugares públicos.
A pesar de la leve penalización para los consumidores, que incluye servicios comunitarios o programas educativos, la ley brasileña actual deja a discreción de los jueces la determinación de si el individuo es un usuario o un traficante, con penas de prisión severas para este último.
Uno de los aspectos debatidos en este juicio fue la cantidad de marihuana que distinguiría a un usuario de un traficante. Aunque la mayoría de los jueces están a favor de establecer un límite, hubo divergencias sobre las cantidades específicas, que van desde 25 gramos hasta 60 gramos.
Una vez concluido este proceso, todas las instancias judiciales en Brasil deberán seguir la resolución adoptada por el STF al juzgar casos relacionados con la tenencia de marihuana.
En paralelo, hay una iniciativa legislativa en el Congreso brasileño que busca revertir esta decisión del Supremo, respaldada por organizaciones conservadoras que se oponen fervientemente a la despenalización de las drogas.
La decisión del STF generó diversas reacciones en Brasil, con miles de personas manifestándose tanto a favor como en contra de la medida. Recientemente, una marcha en Sao Paulo mostró el apoyo a la despenalización del cannabis.
Además, el uso medicinal de la marihuana sigue siendo un tema sensible en Brasil, donde muchos pacientes han debido recurrir a los tribunales para obtener acceso legal al cannabidiol (CBD), un componente activo de la planta utilizado en el tratamiento de enfermedades como la epilepsia.
