Granja Tres Arroyos cierra operaciones en Concepción del Uruguay, impacto en toda una ciudad
La comunidad de Concepción del Uruguay permanece atenta a los desarrollos de este conflicto, que no solo define el futuro de cientos de familias, sino que también podría marcar un precedente en la lucha por los derechos laborales en el país.

La emblemática empresa Granja Tres Arroyos ha suspendido indefinidamente sus operaciones de faena en la planta de Concepción del Uruguay, afectando a más de mil trabajadores y desatando una ola de movilizaciones en la ciudad.
La decisión de la firma, que se considera la mayor productora avícola de Argentina, se produce en medio de una crisis financiera que se ha intensificado desde diciembre de 2023, cuando comenzaron a fluctuar las demandas y se implementaron restricciones a las exportaciones hacia China.
La suspensión de la faena ha resultado en 80 despidos que han provocado protestas masivas, donde miles de trabajadores y ciudadanos se manifestaron el domingo en la plaza principal de la ciudad, exigiendo la reversión de las cesantías y un compromiso por parte de la empresa. Según los organizadores, la movilización reunió a más de seis mil personas, incluyendo empleados de otros sectores, docentes, y organizaciones sociales.
Miguel Klenner, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA), destacó que la empresa ha violado una conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo al proceder con despidos. «En vez de ofrecer una solución, la empresa opta por cerrar. Pedimos al intendente que se involucre en la búsqueda de una salida a este conflicto», manifestó Klenner.
La crisis en Granja Tres Arroyos no solo afecta a los trabajadores, sino que también tiene repercusiones profundas en la economía local, ya que la planta es un pilar fundamental del empleo en la región. La firma, que opera ocho plantas y faena alrededor de 700 mil animales diarios, genera una facturación anual estimada en 1,3 millones de dólares.
Los trabajadores han expresado su determinación de no aceptar más recortes y han prometido continuar con las protestas hasta que se encuentre una solución satisfactoria. «El salario no se corta y queremos a los compañeros adentro. Si tienen otra solución que la traigan», fue uno de los mensajes más contundentes que resonaron durante las asambleas realizadas en los últimos días.
La situación en Granja Tres Arroyos se ha convertido en un símbolo de la lucha de los trabajadores en medio de un contexto económico adverso, impulsado por políticas que, según los obreros, favorecen a los empresarios en detrimento de los derechos laborales. “Tres Arroyos es un conflicto testigo. Muestra el intento de los empresarios de aprovechar la situación actual para avanzar contra la clase trabajadora”, concluyó un trabajador durante la movilización.
