Evaluación de idoneidad: el porcentaje de aprobados supera el 98%
El rechazo a la implementación del SEP por parte de ATE subraya la creciente preocupación por el uso de recursos públicos en políticas que, según el sindicato, no hacen más que incrementar la desconfianza y el malestar entre los empleados públicos. Mientras tanto, el gobierno se enfrenta a la crítica por la falta de transparencia en el proceso y la ausencia de un debate legislativo adecuado sobre la continuidad del sistema.

La implementación del Sistema de Evaluación Pública (SEP) para los empleados públicos ha generado fuertes críticas de parte de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que consideró el proceso como una “estafa” para la sociedad.
Con más de 41.500 estatales que ya rindieron los exámenes de idoneidad, el porcentaje de aprobados supera el 98%, lo que según ATE demuestra el fracaso de la estrategia del gobierno, que había destinado más de 2.500 millones de pesos para la implementación de este sistema.
El Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, calificó la medida como un intento de estigmatizar a los empleados públicos, argumentando que, a pesar de los elevados recursos invertidos, los trabajadores aprobaron las evaluaciones con resultados que demuestran su capacidad. “Los reyes del achique y los recortes se gastaron más de 2.500 millones de pesos para estigmatizarnos a los empleados públicos y no pudieron, fracasaron porque rindieron todos bien”, afirmó Aguiar.
Un gasto millonario y un cuestionado sistema de evaluación
El sistema de evaluaciones, que según ATE carece de lógica y eficiencia, tuvo un costo que, según cálculos del sindicato, asciende a $2.570.996.928. Esta cifra incluye el dinero destinado a los salarios de los empleados que debieron tomar tiempo de su jornada laboral para rendir los exámenes, aunque no contempla otros gastos asociados, como la creación de material de estudio y los recursos humanos necesarios para llevar a cabo las evaluaciones. Según Aguiar, estos gastos provienen de los impuestos de los ciudadanos y no han producido los resultados esperados.
“Cualquiera podría haber anticipado el resultado, ya que se les exigía a trabajadores con entre 5 y 20 años de antigüedad que demostraran su idoneidad. Los verdaderos responsables de esta situación son los funcionarios que implementaron el sistema hace poco más de un año, no los trabajadores”, señaló Aguiar, sugiriendo que los esfuerzos del gobierno para cuestionar la idoneidad de los empleados públicos resultaron innecesarios y contraproducentes.
La falta de necesidad del SEP
Desde ATE sostienen que el Sistema de Evaluación Pública es innecesario, ya que existen mecanismos de evaluación laboral establecidos en el Convenio Colectivo de Trabajo 214/06 de la Administración Pública Nacional. Según el sindicato, estos métodos ya permiten una evaluación efectiva y no era necesario gastar millones de pesos en un sistema que no ha demostrado ser útil.
Además, la evaluación ha sido implementada solo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dejando al resto del país fuera del proceso hasta el momento. ATE ha expresado su preocupación de que el gobierno intente expandir el sistema de evaluaciones en otras provincias, y exigió que se detenga la implementación del SEP en todo el país.
Un llamado a la reflexión y la rendición de cuentas
Con más de 40.700 exámenes aprobados, Aguiar subrayó que el resultado demuestra la capacidad y el compromiso de los empleados públicos, quienes rindieron satisfactoriamente incluso en segundas y terceras instancias. Ante este escenario, el sindicato hizo un llamado al gobierno para que no continúe con lo que considera una maniobra innecesaria y costosa, y que asuma la responsabilidad por el gasto multimillonario.
“Ya a esta altura, podríamos hablar de criptoexámenes, porque terminaron siendo una verdadera estafa para toda la sociedad”, señaló Aguiar, concluyendo con una crítica a la gestión gubernamental por lo que consideró un derroche de recursos públicos que afectó a los trabajadores sin un propósito claro.
