Techint inicia nuevos despidos en plena crisis industrial: La UOM denuncia que son «sin causa»
La UOM dejó claro que no se quedarán de brazos cruzados frente a estos recortes, y la presión sobre el gobierno y las empresas se intensificará si no se toman medidas para frenar la pérdida de empleo y reactivar la producción local. Mientras tanto, Techint sigue adelante con su estrategia de ajustes y recortes, en medio de una crisis que afecta tanto a los trabajadores como a la economía nacional.

El Grupo Techint, uno de los principales actores de la industria siderúrgica en Argentina, ha comenzado con nuevos despidos en su planta Tenaris Siat de Villa Constitución, en la provincia de Santa Fe. Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) confirmaron que alrededor de 30 trabajadores han recibido telegramas de preaviso, con fecha de extinción del contrato para el 30 de abril de 2025.
Según el sindicato, estos despidos no tienen justificación, ya que se tratan de “despidos sin causa” y afectan a empleados con años de antigüedad en la empresa, algunos de ellos cercanos a su jubilación.
Manuel Casas, secretario adjunto de UOM Villa Constitución, expresó su preocupación en diálogo con el diario local El Norte, y afirmó que la decisión de Techint refleja el agravamiento de la crisis que atraviesa la industria nacional. “Son preavisos de despido sin causa. Estamos hablando de trabajadores con 20, 30 años de antigüedad, algunos próximos a jubilarse”, explicó Casas.
Los telegramas enviados por la empresa a los empleados afectaron a los trabajadores de la planta, dedicada a la producción de tubos con costuras, revestidos y galvanizados. En los mismos se especifica que la liquidación final, indemnizaciones y certificación de trabajo estarán disponibles conforme a lo estipulado por la ley, aunque los trabajadores aseguran que las condiciones de los despidos son injustificadas.
Una crisis profunda en la industria siderúrgica
Esta nueva tanda de despidos se suma a una serie de decisiones que han afectado a la planta, como la implementación de suspensiones y retiros voluntarios. En total, la planta de Villa Constitución ha registrado una caída significativa en la demanda, lo que llevó a la empresa a operar a solo el 50% de su capacidad instalada en 2024, un récord negativo histórico. Como respuesta, el sindicato y la patronal acordaron suspensiones para casi mil trabajadores, que comenzarán a recibir una remuneración reducida desde febrero hasta diciembre de 2025. A esta medida se suman cerca de 200 retiros voluntarios.
La UOM atribuye la caída de la demanda y los despidos a factores externos como el aumento de las importaciones de acero proveniente de Brasil y China. Este fenómeno ha afectado gravemente a la industria local, ya que las importaciones a precios bajos han presionado a las empresas nacionales, reduciendo la participación del mercado de producción local que, hasta ahora, representaba alrededor del 90%.
Impacto de las importaciones y la política económica
Silvio Acosta, integrante de la comisión interna de UOM Villa Constitución, había alertado previamente sobre los efectos negativos de las importaciones de acero. Según el delegado, la política económica de importación de acero barato ha perjudicado gravemente a las empresas nacionales, que se ven forzadas a reducir costos y, en consecuencia, a recortar personal y derechos laborales.
“El acero brasilero y chino tienen mucho que ver con esta crisis. La empresa está achicando gastos para enfrentar esta ola de importaciones y, con esa lógica, están recortando derechos laborales. Esto llevó al choque con los trabajadores”, afirmó Acosta.
La UOM teme que, si no se modifica la política productiva del gobierno, el panorama para la industria local empeorará. En este sentido, Acosta anticipó que el país podría entrar en un año de conflicto laboral, con más despidos y recortes en diversas industrias. “Las empresas van a decir que sobra gente y empezarán con los despidos”, agregó.
La necesidad de una reactivación productiva
Ante la grave situación, los trabajadores y los representantes sindicales continúan exigiendo un cambio en la matriz productiva del país. Según Acosta, las únicas áreas que parecen tener un futuro prometedor son el petróleo en Vaca Muerta y la minería, pero el resto de la industria sigue siendo afectada por la caída de la producción local y la competencia desleal de las importaciones.
