La Madre de Ciudades se sumó a la Marcha Federal en defensa de la educación pública
En una jornada atravesada por el reclamo universitario en todo el país, Santiago del Estero volvió a ser escenario de una masiva movilización en defensa de la educación pública, gratuita y de calidad. La protesta coincidió con la oficialización de un nuevo recorte presupuestario dispuesto por el Gobierno nacional sobre áreas estratégicas vinculadas a la ciencia, la tecnología y las universidades.

La medida, formalizada mediante la Decisión Administrativa 20-2026, contempla una reducción de 2,5 billones de pesos en distintas partidas del Presupuesto 2026. El ajuste impacta directamente en organismos científicos, universidades nacionales y programas educativos considerados esenciales, profundizando un escenario de creciente incertidumbre en el sistema público de educación superior.
De acuerdo con informes difundidos por el Grupo EPC, los recortes alcanzan fondos destinados a infraestructura universitaria, equipamiento, becas estudiantiles y programas de alfabetización. En contrapartida, el Ejecutivo incrementó recursos para el pago de deuda pública y partidas previsionales, una decisión que distintos sectores académicos y sindicales interpretan como una clara definición política sobre las prioridades del gasto estatal.
En este contexto, la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) participó de la cuarta Marcha Federal Universitaria, replicada simultáneamente en diferentes ciudades argentinas. La movilización reunió a autoridades universitarias, docentes, trabajadores nodocentes, estudiantes, organizaciones sociales y representantes de gobiernos provinciales y municipales.
La concentración comenzó en el campus central de la UNSE y avanzó hasta plaza Libertad con banderas, cánticos y fuertes consignas contra el ajuste educativo. Durante el recorrido, los manifestantes expresaron preocupación por el deterioro presupuestario que afecta a las universidades nacionales y exigieron la aprobación de una Ley de Financiamiento Universitario, además de mejoras salariales para docentes y trabajadores nodocentes.
El rector de la UNSE, Marcelino Ledesma, destacó el acompañamiento institucional y el trabajo conjunto con organismos públicos provinciales y municipales. Según sostuvo, el respaldo social y político resulta fundamental para sostener el rol de la universidad pública como herramienta de desarrollo e inclusión.
En la misma línea, la vicerrectora Fernanda Mellano remarcó que el financiamiento universitario no solo garantiza el funcionamiento académico, sino también áreas claves como investigación, extensión y transferencia de conocimientos, pilares que hoy se encuentran condicionados por la falta de recursos.
La intendenta capitalina, Norma Fuentes, también acompañó la movilización y señaló que el reclamo universitario trasciende a la comunidad educativa, ya que involucra a toda la sociedad en la defensa de oportunidades de acceso al conocimiento y la formación profesional.

Desde distintos sectores de la marcha coincidieron en advertir que el ajuste no afecta únicamente a las universidades, sino también al desarrollo científico y tecnológico del país. Trabajadores, estudiantes y egresados remarcaron que la educación superior pública continúa siendo uno de los principales instrumentos de movilidad social e igualdad.
La manifestación concluyó con la lectura de un documento impulsado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el Frente Sindical Universitario y la Federación Universitaria Argentina. Allí se insistió en la necesidad de garantizar recursos para sostener el sistema universitario argentino frente a un escenario económico cada vez más restrictivo y conflictivo.
