El Gobierno reconoció que usó fondos viales para sostener el equilibrio fiscal
La admisión del vocero presidencial expone una tensión central de la estrategia económica: mantener el superávit mediante la reasignación de recursos con destino específico mientras persisten dudas sobre el deterioro de la infraestructura vial

Una declaración del vocero presidencial Adrián Ravier volvió a colocar al Gobierno de Javier Milei en el centro de una controversia política y económica.
El funcionario admitió que parte de los recursos destinados al Sistema Vial Integrado (SisVial), un fondo fiduciario creado para financiar obras y mantenimiento de rutas, fue utilizada por el Ministerio de Economía para contribuir al objetivo de equilibrio fiscal impulsado por Luis Caputo.
Más allá de la discusión técnica sobre la administración de fondos fiduciarios, la afirmación resulta políticamente sensible porque confirma que recursos recaudados con una finalidad específica no se habrían destinado íntegramente a esa función, sino que fueron absorbidos por la estrategia general de consolidación fiscal.
La admisión que alimenta la polémica
En una entrevista con El Diario de La Pampa, Ravier reconoció que no podía precisar qué proporción de lo recaudado efectivamente se destina al mantenimiento vial.
«No te puedo decir ahora cuánto de lo que se recauda está yendo al mantenimiento de rutas, pero una parte de esos impuestos va a Vialidad y otra la dispone el Ministerio de Economía como parte de lograr el equilibrio fiscal de una situación muy compleja que heredamos», sostuvo.
La frase tiene un alcance mayor al de una simple explicación administrativa. En los hechos, el vocero reconoció que el Ministerio de Economía retiene una porción de fondos que, según el diseño original del SisVial, deberían financiar exclusivamente infraestructura vial.
El reconocimiento contradice el argumento habitual del oficialismo de que el ajuste se sostiene principalmente sobre la reducción del gasto político y la eliminación de privilegios estatales, y abre interrogantes sobre qué partidas están siendo utilizadas para sostener el superávit financiero.
Superávit fiscal versus inversión en infraestructura
El episodio expone una tensión estructural del programa económico libertario: la prioridad absoluta otorgada al equilibrio fiscal puede entrar en conflicto con áreas que requieren inversión sostenida y financiamiento específico, como el mantenimiento de rutas nacionales.
Ravier intentó relativizar el impacto de la reasignación al afirmar que las rutas continúan recibiendo mantenimiento. «Yo no diría que nada del dinero de ese impuesto va a mantenimiento de rutas. Hoy las rutas se están manteniendo», señaló, citando como ejemplo la Ruta Nacional 5.
Sin embargo, el propio funcionario admitió desconocer el porcentaje exacto de los recursos efectivamente ejecutados en obras viales, una indefinición que debilita la defensa oficial y refuerza las dudas sobre la trazabilidad de esos fondos.
