Descubren que el sistema solar se desintegrará mucho antes de lo previsto, impulsado por la muerte del Sol
Este hallazgo ajusta nuestra comprensión del destino final del sistema solar, mostrando que su desaparición ocurrirá mucho antes de lo que se pensaba, debido a procesos violentos en la fase terminal de la evolución solar. Los detalles de la investigación fueron presentados en el artículo titulado «Inestabilidad terminal del sistema solar provocada por una pérdida estocástica de masa solar».

Un nuevo estudio revela que los planetas exteriores del sistema solar, incluyendo Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, podrían entrar en caos y ser expulsados aproximadamente mil millones de años después de que el Sol se convierta en una enana blanca, reduciendo drásticamente las expectativas anteriores sobre la estabilidad del sistema.
Hasta ahora, los científicos pensaban que estos planetas podrían mantenerse en órbita durante trillones de años, mucho más allá de la edad actual del universo.
Investigadores del Instituto de Tecnología de California (Caltech) analizaron cómo la lenta y compleja muerte del Sol afectaría a estos planetas, considerando que la pérdida de masa solar no será un proceso suave, sino que ocurrirá mediante ráfagas violentas y aleatorias, conocidas como «impulsos estocásticos». Este enfoque contrasta con las ideas previas, que planteaban una transición más gradual y predecible, donde los planetas podrían sobrevivir millones de millones de años.
Utilizando superordenadores y simulaciones numéricas avanzadas, los científicos crearon modelos virtuales del sistema solar, simulando miles de millones de años en el futuro y programando la pérdida de masa del Sol en eventos episodicos y aleatorios. Los resultados indican que, tras la transformación del Sol en una enana blanca, la inestabilidad en las órbitas de los planetas exteriores podrá desencadenar su dispersión en aproximadamente mil millones de años, en lugar de los 30 a 100 mil millones de años previstos anteriormente.
