El FMI libera otros u$s1.000 millones para Argentina y refuerza su respaldo al ajuste económico de Milei
El FMI continúa condicionando el rumbo económico argentino bajo la lógica de equilibrio fiscal y disciplina monetaria, aun cuando los costos sociales del programa siguen creciendo y la recuperación económica permanece incierta.

El Fondo Monetario Internacional aprobó la segunda revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas con la Argentina y habilitó un nuevo desembolso de u$s1.000 millones, destinados principalmente a fortalecer las reservas del Banco Central.
La decisión implica un nuevo respaldo político y financiero del organismo hacia la estrategia económica del gobierno de Javier Milei, aunque también vuelve a poner en evidencia la fuerte dependencia del país respecto del financiamiento externo.
Con este giro, el monto transferido por el FMI desde la firma del actual programa asciende a cerca de u$s15.800 millones, sobre un total previsto de u$s20.000 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la aprobación luego del entendimiento técnico alcanzado semanas atrás entre el equipo económico y los técnicos del organismo.
Desde Washington destacaron la continuidad del programa de ajuste y las reformas impulsadas por el Gobierno en materia fiscal, laboral y comercial. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, elogió el “impulso reformista” y sostuvo que las medidas aplicadas contribuyeron a desacelerar la inflación y recuperar cierta confianza de los mercados. Sin embargo, detrás de esos reconocimientos persisten señales de fragilidad económica y social que el organismo menciona solo de manera parcial.
Aunque el FMI valoró la disciplina fiscal y monetaria, reconoció que Argentina no logró cumplir una de las metas centrales del acuerdo: la acumulación de reservas internacionales netas. El incumplimiento refleja las dificultades estructurales de la economía argentina para generar dólares genuinos, aun en un contexto de fuerte ajuste del gasto público y caída de la actividad económica.
El organismo consideró suficientes las “medidas correctivas” implementadas por el Banco Central y destacó la continuidad de compras en el mercado cambiario. No obstante, analistas advierten que parte de esa mejora responde a mayores restricciones sobre importaciones, menor nivel de consumo y una economía que aún no muestra señales sólidas de recuperación productiva.
El apoyo del Fondo también se explica por la elevada exposición financiera que mantiene con la Argentina, su principal deudor a nivel global, con compromisos pendientes por alrededor de u$s57.000 millones. En ese contexto, el FMI busca evitar un escenario de inestabilidad que complique el repago del crédito otorgado durante los últimos años.
A pesar del respaldo político, el mensaje final del organismo dejó en claro que el ajuste todavía no terminó. Georgieva insistió en profundizar las reformas y consolidar un esquema económico que permita sostener la desinflación, mejorar las cuentas externas y recuperar el acceso a los mercados internacionales.
