Escándalo en ARCA: denuncian ascensos discrecionales, salarios millonarios y favoritismos en la exAFIP
La conducción de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), organismo que reemplazó a la exAFIP, quedó en el centro de una fuerte controversia tras la aprobación de más de 240 recategorizaciones internas que despertaron malestar sindical y acusaciones de favoritismo político dentro del ente recaudador.

La medida, impulsada mediante una disposición firmada por el director ejecutivo Andrés Vázquez, habilitó el ascenso de 246 empleados a categorías superiores del escalafón, niveles que permiten acceder a ingresos mensuales que, entre salario y adicionales, superan los seis millones de pesos.
La decisión provocó una inmediata reacción de UPSAFIP, el sindicato que representa al personal jerárquico del organismo, que denunció un esquema de promociones “a dedo”, cuestionó la falta de criterios transparentes y acusó a la conducción de privilegiar vínculos personales y políticos por encima de la carrera administrativa.
Desde el gremio sostuvieron que las recategorizaciones fueron definidas de manera discrecional y señalaron que el mecanismo utilizado desvirtúa el convenio colectivo de trabajo y deteriora la estructura profesional del organismo. El sindicato advirtió además que las promociones se concretaron en medio de negociaciones salariales paralizadas y sin mejoras generales para el resto de los trabajadores.
La tensión interna escaló rápidamente porque las designaciones se producen en un contexto especialmente sensible para el ARCA: caída de la recaudación, problemas operativos y fuertes cuestionamientos sobre el atraso tecnológico del sistema fiscal.
En su comunicado, UPSAFIP recordó que el propio presupuesto 2026 elaborado por el Ministerio de Economía reconoce limitaciones severas en infraestructura tecnológica y dificultades para retener personal capacitado. Frente a ese diagnóstico, el gremio acusó a la conducción del organismo de profundizar divisiones internas mediante ascensos selectivos.
El malestar también se alimenta por reclamos históricos que continúan sin resolución. Sectores técnicos y áreas vinculadas a fiscalización y determinaciones de oficio reclaman desde hace años procesos de reencasillamiento que todavía permanecen congelados, mientras ahora se habilitan promociones de alto impacto salarial para funcionarios cercanos a la conducción.
Según trascendió, algunas recategorizaciones implicaron saltos de hasta doce niveles dentro del escalafón, algo considerado inusual dentro de la estructura administrativa del organismo. La difusión de los nombres de los beneficiados generó protestas en dependencias centrales del ARCA, donde aparecieron carteles con mensajes irónicos dirigidos a quienes recibieron los ascensos.
La polémica se amplificó luego de que trascendieran algunos nombres vinculados al oficialismo y al entorno político del Gobierno nacional. Entre los casos más cuestionados aparece el de Nicolás Andrés Velis, hijo del director de Aduanas, José Andrés Velis, quien habría accedido a uno de los rangos más altos pese a no contar con título universitario.
También quedaron bajo la lupa los ascensos de Yael Bialostozky, vocera del ministro de Economía Luis Caputo, y de Juan Ignacio Waissman, asesor ligado al entorno de Karina Milei, ambos promovidos a categorías superiores dentro del esquema jerárquico.
Para los sectores sindicales, el episodio refleja una lógica de administración basada en lealtades políticas y no en criterios técnicos o de mérito profesional. La disputa, además de exponer el clima interno dentro del organismo recaudador, abre interrogantes sobre la transparencia en el manejo de recursos y la política de personal en una de las áreas más sensibles del Estado nacional.
