El FMI cerró la tercera revisión y ahora evalúa si libera otros US$900 millones para la Argentina
La expectativa oficial está ahora puesta en Washington, donde se aguarda la comunicación del FMI. El eventual desembolso representaría un nuevo respaldo financiero para el Gobierno, pero también renovaría el compromiso de la Argentina con las metas y condiciones asociadas al acuerdo.

La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó este martes su visita a Buenos Aires, luego de nueve días de reuniones con funcionarios del Gobierno para evaluar el grado de cumplimiento del programa económico acordado en abril de 2025.
El cierre de esta etapa no implica todavía la llegada de nuevos fondos: el desembolso, estimado en unos US$900 millones, dependerá del acuerdo técnico y de la posterior aprobación del Directorio del organismo.
La delegación encabezada por Joyce Wong mantuvo encuentros con integrantes del equipo económico, entre ellos el ministro de Economía, Luis Caputo, en un contexto en el que el Gobierno busca exhibir el cumplimiento de las metas pactadas como respaldo a su estrategia económica.
Concluida la misión presencial, comienza ahora una instancia decisiva. El FMI deberá elaborar el denominado staff report, documento en el que quedarán plasmadas las conclusiones de la revisión. Ese informe será elevado posteriormente al Directorio, que tendrá la última palabra sobre la aprobación del nuevo desembolso.
Uno de los argumentos centrales de la administración de Javier Milei está puesto en la evolución de las reservas. El programa contemplaba para el año una pauta de compras de divisas por US$10.000 millones, mientras que las adquisiciones del Banco Central ya habrían superado los US$14.200 millones.
El dato representa un excedente de aproximadamente US$4.200 millones respecto de la referencia anual establecida inicialmente.
En paralelo, el acuerdo fijó para 2026 una meta de acumulación neta de reservas de US$8.000 millones. Según estimaciones de la consultora Analytica, el Banco Central habría alcanzado alrededor de US$9.000 millones, superando nuevamente el objetivo previsto.
Sin embargo, el cumplimiento de las metas financieras no agota la discusión sobre el programa. La revisión del FMI también funciona como un examen sobre la sustentabilidad del esquema económico y sobre la capacidad del Gobierno para sostener sus compromisos en un escenario que combina exigencias fiscales, necesidades de acumulación de reservas y presión por mantener la estabilidad macroeconómica.
La elaboración del informe técnico y su posterior tratamiento en el Directorio permitirán conocer no sólo si la Argentina recibe los casi US$900 millones previstos, sino también qué evaluación hace el organismo sobre la marcha del programa y sobre las condiciones necesarias para mantenerlo.
