«El brazo armado» de Milei: el Gobierno se lava las manos ante la amenaza del «Gordo Dan»
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, subrayó que no existe ningún vínculo entre la administración actual y esta agrupación ni con la Fundación Faro, el think tank liderado por Agustín Laje, quien fue uno de los principales oradores en el evento.

El Gobierno argentino intentó este martes distanciarse de la controversial agrupación «Las Fuerzas del Cielo», luego de que el influencer Daniel Parisani, conocido como el Gordo Dan, se presentara durante un acto en San Miguel como «el brazo armado» del presidente Javier Milei.
«La Fundación Faro es un grupo de economistas y profesionales que trabajan de manera independiente, aportando material y estudios relevantes sobre las preocupaciones de los argentinos», aclaró Francos. Sin embargo, destacó que el Gobierno tiene en cuenta el trabajo de este tipo de instituciones al momento de formular sus políticas.
Respecto a las declaraciones polémicas de Laje hacia algunos periodistas, el funcionario minimizó la situación. «No escuché ningún insulto, y cada persona tiene derecho a expresar su opinión. Afirmar que es una mentira y actuar en consecuencia me parece suficiente», manifestó. Además, comparó estas expresiones con las críticas que a menudo recibe el presidente Milei, diciendo que «habló de manera general, no personalizada».
En un contexto más amplio, Francos sugirió que podría haber conexiones ideológicas entre Milei y el presidente electo de Estados Unidos, mencionando que ambos «propician el libre mercado». Aunque admitió no haber conversado nunca con Donald Trump, destacó la invitación a Milei para asistir a una reunión en la que solo él fue reconocido como presidente presente, insinuando que comparten puntos de vista similares.
Por último, el jefe de Gabinete no descartó la posibilidad de que el presidente Milei nome por decreto a los jueces que faltan en la Corte Suprema, señalando que «la decisión aún no ha sido expresada públicamente». La controversia en torno a la agrupación «Las Fuerzas del Cielo» y sus implicaciones sigue generando debate en el ámbito político, mientras la administración se esfuerza por mantener su imagen y sus objetivos en la arena pública.
