13 de mayo de 2026

El asteroide 2024 YR4 ya no representa una amenaza para la Tierra

Los científicos han descartado casi por completo cualquier peligro de impacto del asteroide 2024 YR4, que anteriormente figuraba entre los principales riesgos de colisión con la Tierra en 2032.

A principios de febrero, las probabilidades de impacto alcanzaban el 3%, situando al asteroide en la lista de vigilancia de la comunidad científica. Sin embargo, recientes observaciones han reducido drásticamente estas probabilidades.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha disminuido la probabilidad de impacto a un mínimo de 0,001%, mientras que la NASA la ha reducido a 0,0017%. Esto confirma que el asteroide pasará sin peligro cerca de la Tierra en 2032 y no supondrá ninguna amenaza en el próximo siglo.

Paul Chodas, director del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA, afirmó a la agencia Associated Press que «no hay ninguna posibilidad de que el riesgo aumente en este momento y que el impacto en 2032 ha sido descartado».

Posible impacto en la Luna

A pesar de la eliminación del riesgo terrestre, los científicos señalan que todavía existe una probabilidad del 1,7% de que el asteroide impacte contra la Luna el 22 de diciembre de 2032. Sin embargo, Chodas espera que estas probabilidades también disminuyan a medida que se recopilen nuevos datos.

Seguimiento continuo del asteroide

Los telescopios de todo el mundo continuarán monitoreando la trayectoria de 2024 YR4 mientras se aleja de la Tierra. Además, el telescopio espacial Webb se acercará el próximo mes para obtener mediciones más precisas de su tamaño, que oscila entre 40 y 90 metros de diámetro. Se espera que el asteroide desaparezca de la vista en uno o dos meses.

Una oportunidad para la ciencia

Descubierto en diciembre de 2024, este asteroide ha representado una valiosa oportunidad de investigación para los astrónomos. «Aunque este asteroide ya no representa un peligro de impacto significativo para la Tierra, 2024 YR4 nos ha brindado una oportunidad inestimable para su estudio», señala la NASA en un comunicado.

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