Decenas de muertos y un millar de heridos en los disturbios en Kazajistán
Como consecuencia de la revuelta que se inició por un aumento en la tarifa del gas, el Ministerio de Salud indicó que hay 62 personas en terapia intensiva y 13 miembros de la policía muertos, dos de ellos fueron decapitados.

Decenas de manifestantes murieron y más de 1.000 resultaron heridos por la represión de violentos disturbios en Kazajistán, por los que Rusia y sus aliados enviaron tropas a apoyar al Gobierno de la exrepública soviética de Asia Central, informaron este jueves autoridades.
Además 13 miembros de las fuerzas de seguridad murieron, dos de los cuales fueron encontrados decapitados, y 353 resultaron heridos en el marco de los disturbios, provocados por un encarecimiento del precio del gas, informó la televisión estatal.
Las protestas comenzaron hace hace cinco días en zonas provinciales y se extendieron a la mayor ciudad del país, Almaty, donde se convirtió en revuelta y los manifestantes cometieron saqueos, tomaron edificios del Gobierno y, brevemente, el aeropuerto.
La Policía dijo este jueves que «decenas» de manifestantes habían muerto por la represión cuando intentaban tomar edificios administrativos y comisarías.
El Ministerio de Salud indicó que más de 1.000 personas resultaron heridas, de las cuales 62 permanecen en terapia intensiva.
Ante el caos, la vecina Rusia y sus aliados de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) anunciaron el pasado miércoles el envío a Kazajistán del primer contingente de una «fuerza colectiva de mantenimiento de la paz», a pedido del Gobierno de ese país.
El contingente, formado por tropas rusas, bielorrusas, armenias, tayikas y kirguisas, tendrá la misión de «proteger las instalaciones estatales y militares» y «ayudar a las fuerzas del orden kazajas a estabilizar la situación y restablecer el estado de Derecho», dijo la OTSC.

El presidente kazajo, Kasim-Yomart Tokayev, no ha logrado hasta ahora sofocar las protestas, a pesar de concesiones sobre los precios del gas, de la dimisión del Gobierno y de la introducción del estado de emergencia y el toque de queda nocturno en el país.
Imágenes difundidas por los medios y las redes sociales mostraban escenas de caos, con tiendas saqueadas y algunos edificios administrativos asaltados e incendiados en Almaty, capital económica del país, mientras se oían disparos de armas automáticas.
La portavoz del Banco Central, Oljassa Ramazanova, anunció la suspensión del trabajo de todas las instituciones financieras del país, donde Internet no funciona.
Los aeropuertos de Almaty, de las ciudades de Aktobe y Aktau y de la capital, Nursultán, no estaban operativos este jueves tras la cancelación de los vuelos el día anterior.
Como consecuencia del caos, el precio del uranio, del que Kazajistán es uno de los principales productores mundiales, subió bruscamente, mientras que las cotizaciones de las empresas nacionales se desplomaron en la bolsa de Londres.
