Cruce encendido entre ATE y Parques Nacionales: «Dejá de llorar y dedicate a apagar incendios»
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, intimó por carta documento a la Administración de Parques Nacionales y respondió con dureza al titular del organismo, Cristian Larsen, quien había cuestionado públicamente el funcionamiento del museo y el rol del gremio.

El enfrentamiento entre el gremio estatal ATE y el Gobierno Nacional sumó un nuevo capítulo, esta vez con eje en el intento de cierre de La Pastera, el museo en homenaje a Ernesto «Che» Guevara ubicado en el Parque Nacional Lanín, en San Martín de los Andes.
La tensión comenzó tras la decisión del Gobierno de cerrar el museo gestionado por ATE desde 2008 mediante un convenio con Parques Nacionales, firmado durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. La medida forma parte de una política más amplia del oficialismo para desarticular espacios o programas que considera “ideologizados” o innecesarios.
Larsen, titular de Parques Nacionales, publicó en redes sociales el contenido de la carta documento enviada por Aguiar. En su mensaje, el funcionario defendió la decisión del cierre, acusando al gremio de defender «terroristas» y de vivir del Estado:
“Rodolfo Aguiar, titular de ATE, nos intima por cerrar un centro bancado con la plata de todos los argentinos que homenajeaba al Che Guevara. No nos sorprende: los que viven del Estado y de negocios sindicales defienden a terroristas”, afirmó, en un tono alineado con la retórica libertaria.
La respuesta de Aguiar
Lejos de apaciguar el conflicto, Aguiar redobló la apuesta con una réplica mordaz y cargada de ironía, que también replicó en redes sociales:
“Dejá de llorar y dedicate a apagar incendios, que bastante mal te está yendo con eso. Además, ya sabés que no lo vas a poder cerrar ni aunque vayas con toda la Federal. CIAO!”, disparó el dirigente, aludiendo a los recientes incendios forestales que afectaron áreas protegidas bajo jurisdicción de Parques Nacionales.
La frase remite a uno de los puntos más sensibles de la actual gestión en materia ambiental: la falta de recursos y personal para la prevención y control de incendios forestales, un tema que ATE ha venido denunciando como consecuencia de los recortes presupuestarios.
Entre lo simbólico y lo político
El conflicto excede el plano gremial y se inscribe en una disputa política y cultural más profunda, que enfrenta al oficialismo libertario con estructuras sindicales tradicionales y con símbolos históricos del pensamiento de izquierda. Para el Gobierno, el cierre de La Pastera es parte de un proceso de “desideologización” del Estado. Para ATE, en cambio, se trata de una persecución ideológica encubierta y un atropello institucional.
Desde el sindicato recordaron que el museo fue concebido como un espacio cultural y educativo de valor patrimonial, con múltiples visitas escolares y actividades conmemorativas, y que cuenta con un convenio de colaboración vigente. La amenaza de cierre, advierten, viola ese acuerdo y constituye un acto unilateral e injustificado.
Un nuevo frente de conflicto
Este cruce entre Aguiar y Larsen pone en evidencia la creciente conflictividad entre el Gobierno de Javier Milei y los sindicatos estatales, que en las últimas semanas han sido protagonistas de paros, movilizaciones e impugnaciones judiciales frente a las medidas de ajuste y despidos masivos en la administración pública.
En este marco, la defensa de La Pastera se ha convertido en un símbolo de resistencia gremial frente a lo que ATE considera un avance autoritario sobre el patrimonio cultural, la historia y los derechos adquiridos de los trabajadores estatales.
El conflicto, lejos de cerrarse, parece escalar hacia una nueva etapa judicial, política y mediática, con el museo del Che como escenario de un debate mucho más profundo sobre qué Estado y qué memoria histórica pretende preservar la Argentina actual.
