30 de junio de 2026

La CGT prepara un nuevo paro general y denuncia “conductas fascistas” del Gobierno

Esta vez, fue el secretario general de la Asociación Bancaria y diputado nacional por Unión por la Patria, Sergio Palazzo, quien advirtió que la Confederación General del Trabajo (CGT) prepara un nuevo paro general frente a lo que calificó como un avance autoritario contra derechos laborales básicos, especialmente el derecho constitucional a huelga.

El enfrentamiento entre el Gobierno de Javier Milei y el movimiento sindical argentino suma un nuevo y tenso capítulo.

La advertencia de Palazzo llega en un contexto cargado de tensión política y social, tras la reciente publicación del DNU 340/25, que enmascara nuevas limitaciones al derecho a huelga dentro de una normativa formalmente vinculada a la Marina Mercante.

Para Palazzo, este intento de modificar derechos laborales por decreto configura una «barrabasada jurídica» que reedita el contenido anulado previamente por la Justicia en el polémico DNU 70/23.

A pesar de la judicialización de la norma, Palazzo dejó claro que el sindicalismo no esperará de brazos cruzados. “La CGT ha sido clara: también se defiende en las calles”, remarcó, confirmando que una nueva medida de fuerza está en carpeta.

Escalada de conflictividad: del Congreso a la calle

La eventual convocatoria a un nuevo paro general se enmarca en un escenario en el que la CGT ya protagonizó tres paros y varias movilizaciones desde la asunción de Milei. La principal preocupación ahora es el uso de decretos para imponer restricciones que afectan derechos laborales, sin pasar por el Congreso, una estrategia que vulnera el sistema republicano y pone a prueba la fortaleza del sindicalismo organizado.

El respaldo a sus declaraciones llegó rápidamente desde otros sectores de la CGT. El secretario adjunto Andrés Rodríguez, de UPCN, confirmó que los equipos legales de la central obrera ya preparan una nueva impugnación judicial del decreto y subrayó que “el derecho de huelga es un pilar institucional de la democracia”.

La advertencia de Palazzo revela un cambio de tono en el sindicalismo peronista. De una postura inicial más dialoguista, la CGT ha virado hacia una actitud de confrontación frontal con el Gobierno, motivada por los intentos sistemáticos de limitar la negociación colectiva, los aumentos salariales y ahora también el derecho a la protesta.

El Gobierno, por su parte, insiste en que estas medidas son necesarias para sostener su programa de estabilización económica. Pero para los gremios, el trasfondo es otro: un proyecto político que pretende desmantelar los equilibrios institucionales, disciplinar al mundo del trabajo y concentrar poder.

Elecciones y advertencia al peronismo
Más allá de la coyuntura gremial, Palazzo también envió un mensaje al interior del peronismo, reclamando unidad y estrategia frente a las elecciones en la provincia de Buenos Aires. “En esta elección se juega si el presidente va a poder seguir haciendo los desastres que hace”, sostuvo. Y advirtió: “Si Milei gana, podría consolidar una mayoría que le permita profundizar su agenda de ajuste”.

Lo que está en juego en este nuevo frente de conflicto no es solo un paro más, sino la defensa de pilares constitucionales como el derecho a huelga, la libertad sindical y la negociación colectiva. Para la CGT, el modelo que propone Milei no es simplemente económico, sino político e ideológico, con rasgos que —en palabras de Palazzo— rondan lo “fascista”.

La tensión sigue en aumento, y con ella crece la posibilidad de un nuevo paro general de alcance nacional que ponga a prueba, una vez más, la capacidad de resistencia del sindicalismo argentino ante el avance de un modelo de país en disputa.

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