Crisis en el aire: Flybondi no pagó salarios y recortó su operación en el sur del país
La crisis de la compañía vuelve a poner en discusión la sustentabilidad del modelo de bajo costo en el mercado aerocomercial argentino, donde la promesa de expansión y competencia convive hoy con restricciones operativas, conflictividad laboral y un creciente malestar de los usuarios.

La situación de Flybondi vuelve a exponer el deterioro de uno de los emblemas del modelo de “cielos abiertos” y expansión de las low cost en Argentina. La compañía atraviesa un escenario crítico que combina salarios impagos, conflictos sindicales y un recorte de rutas estratégicas, especialmente hacia el sur del país.
En las últimas horas, la empresa reconoció demoras en el pago de los sueldos de marzo, atribuyéndolas a problemas administrativos y prometiendo regularizar la situación “en los próximos días”. Sin embargo, el incumplimiento encendió un conflicto interno inédito: el propio sindicato de la empresa, la Asociación de Trabajadores de Flybondi (ATAF), pasó de una postura moderada a declarar el estado de alerta y amenazar con medidas de fuerza.
El gremio advirtió que, si no se acreditan los haberes, podría avanzar con retención de tareas y hasta un paro de 24 horas, marcando un quiebre en la relación con la conducción empresarial. La tensión se profundiza en un contexto de salarios congelados y creciente incertidumbre laboral.
La crisis salarial se inscribe en un proceso más amplio de ajuste operativo. En las últimas semanas, la compañía implementó retiros voluntarios y comenzó a reducir su red de vuelos, con el anuncio del cierre de rutas hacia destinos clave como Puerto Madryn, Ushuaia y El Calafate. Aunque la empresa justificó la medida por la estacionalidad de la demanda, la decisión ya impacta en pasajeros con tickets vendidos para fechas que dejarán de operarse.
El deterioro operativo no es nuevo. En los últimos meses, la aerolínea acumuló cancelaciones, demoras y problemas de disponibilidad de aeronaves, en parte por la salida de servicio de aviones en medio de renegociaciones de contratos de leasing. Esto redujo la capacidad de operación y agravó la pérdida de confiabilidad del servicio.
El contraste con las proyecciones iniciales es marcado. Tras la llegada del fondo COC Global Enterprise en 2025, la empresa había anunciado un plan de expansión millonario y la incorporación de decenas de aeronaves. Sin embargo, el escenario actual muestra el camino inverso: reducción de flota, recorte de rutas y dificultades para cumplir compromisos básicos como el pago de salarios.
