11 de junio de 2026

Criar un hijo en Argentina: el costo real de la infancia duplica el salario mínimo

El informe no solo funciona como una radiografía del gasto familiar, sino también como una señal de alerta sobre la sostenibilidad social y económica de la crianza en un país donde el costo de formar una familia avanza más rápido que los ingresos formales.

El último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) vuelve a poner en evidencia una de las tensiones estructurales más profundas de la economía argentina: el desajuste entre el costo de vida y los ingresos laborales.

Según los datos oficiales, criar a un niño en el país requiere hoy un gasto mensual que se acerca —y en algunos casos supera— casi dos salarios mínimos, aun cuando el aumento de la canasta de crianza quedó por debajo de la inflación de diciembre.

De acuerdo con el organismo, el costo de crianza de un niño de entre 6 y 12 años alcanzó los $586.627 mensuales, mientras que el de un bebé menor de un año fue de $460.178. Estas cifras contrastan de manera directa con un salario mínimo que permanece en $341.000, revelando que incluso dos ingresos básicos resultan insuficientes para cubrir las necesidades de un solo hijo.

El informe destaca que la canasta de crianza no solo mide el consumo directo, sino que incorpora un factor clave frecuentemente invisibilizado: el valor económico del tiempo destinado al cuidado. Este componente explica una parte sustancial del gasto total y permite dimensionar el peso que recae sobre los hogares, en particular sobre aquellos con menores posibilidades de acceder a servicios privados de cuidado.

En el caso de los menores de un año, más de dos tercios del costo mensual ($311.942) corresponden al cuidado, mientras que los bienes y servicios representan $148.236. Para los niños de 1 a 3 años, el gasto total se elevó un 2,25% en diciembre, con una fuerte incidencia también del tiempo de cuidado. En tanto, la franja de 4 a 5 años registró el mayor aumento mensual (2,73%), y en los adolescentes la canasta trepó 2,71%.

Si bien las subas se ubicaron por debajo del índice general de inflación, el dato no implica un alivio real para las familias. Por el contrario, el estancamiento del salario mínimo amplifica el impacto del costo de crianza y refuerza la pérdida de capacidad adquisitiva. La medición del INDEC, basada en la Canasta Básica Total del Gran Buenos Aires y en la valorización de las horas de cuidado según el salario de trabajadoras de casas particulares, expone con claridad que criar hijos en Argentina se ha convertido en un desafío económico de largo plazo, especialmente para los sectores de ingresos medios y bajos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *