Congreso: Adorni negó todas las acusaciones, «No cometí ningún delito»
Más allá de la defensa personal, la exposición dejó entrever un escenario más amplio: un Gobierno que busca sostener cohesión política mientras enfrenta cuestionamientos públicos y judiciales que comienzan a ocupar parte central de la agenda legislativa. En ese marco, la comparecencia de Adorni no solo fue un informe de gestión, sino también una instancia de validación política en medio de crecientes tensiones institucionales.

En un clima político cargado por denuncias judiciales y cuestionamientos sobre su patrimonio y declaraciones juradas, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se presentó en la Cámara de Diputados para brindar su primer informe de gestión, donde concentró la atención tanto por su defensa como por el contexto en el que eligió exponer.
La sesión, iniciada con la presencia del presidente Javier Milei, miembros del gabinete, incluida Karina Milei, y legisladores de distintos bloques, se extendió con un extenso cuestionario de más de 4.600 preguntas, reflejando la intensidad del cruce político en el Congreso.
La decisión de Adorni de presentarse en Diputados —en lugar de optar por un informe escrito o comparecer en el Senado, como en ocasiones anteriores— fue leída en clave política. En un oficialismo atravesado por equilibrios internos y tensiones crecientes, la exposición pública funcionó tanto como defensa institucional como gesto de control de daños frente a las denuncias que lo rodean.
El funcionario llegó al recinto con un perfil bajo, en contraste con su habitual exposición mediática, y con el antecedente reciente de cuestionamientos tras su última conferencia de prensa. Sobre él pesan investigaciones judiciales vinculadas a presuntas inconsistencias en sus declaraciones juradas y a viajes al exterior bajo observación.
Durante su intervención, Adorni buscó desactivar las acusaciones de manera directa. Negó haber incurrido en irregularidades y sostuvo que no cometió ningún delito. Además, rechazó que existan incompatibilidades entre su vida privada y su función pública, y cuestionó lo que calificó como interpretaciones “tendenciosas” por parte de la oposición.
El jefe de Gabinete enfatizó que sus viajes familiares fueron financiados con recursos propios y que no hubo aportes de terceros ni beneficios indebidos. También aseguró haber cumplido con la presentación de todas las declaraciones juradas exigidas por la normativa vigente y negó cualquier intento de ocultamiento patrimonial.
En paralelo, desestimó versiones sobre supuestos vínculos contractuales entre la TV Pública y el periodista Marcelo Grandío, así como cualquier relación irregular con el Estado por parte de su pareja.
