Conflicto laboral en Georgalos: sindicato y empresa se reúnen por irregularidades en las suspensiones
La audiencia, de carácter virtual, buscará ordenar las medidas tras detectarse incumplimientos en la aplicación del acuerdo.

El esquema de suspensiones rotativas implementado por la empresa Georgalos atraviesa un momento de tensión, con un cara a cara previsto entre la compañía y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) en el marco del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires.
El mecanismo acordado establece que aproximadamente 80 trabajadores se suspendan de manera rotativa cada 15 días, recibiendo el 80% del salario bruto durante el período sin tareas, de modo que cada empleado sea alcanzado únicamente una vez. Sin embargo, según el secretario general del STIA, Sergio Escalante, la empresa aplicó suspensiones a trabajadores que ya habían sido alcanzados por la medida, rompiendo el equilibrio previsto y generando malestar entre los empleados.
Escalante adelantó que en la audiencia se solicitará que aquellos trabajadores afectados por dos suspensiones perciban el 100% de sus salarios y que se formalice expresamente la aplicación de la medida para quienes tienen intangibilidad en sus puestos. El sindicato también remarcó que existe un acuerdo vigente con la firma para evitar despidos por el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, con vigencia hasta noviembre de este año.
El contexto económico de la compañía respalda la necesidad de suspensiones: según consta en el expediente, Georgalos registró una caída del 29% en la producción y opera con un 55% de capacidad ociosa en su planta. Esto evidencia cómo la retracción en las ventas puede impactar directamente en la operatoria laboral, obligando a buscar mecanismos de flexibilidad para sostener la estructura de empleo sin recurrir a despidos.
Desde una mirada analítica, la situación refleja los desafíos de balancear la preservación del empleo con la adaptación operativa ante caídas de demanda. La correcta aplicación de las suspensiones rotativas es clave para mantener la legitimidad del acuerdo y garantizar que la carga de la crisis se distribuya de manera equitativa entre los trabajadores, evitando conflictos que puedan derivar en tensiones judiciales o sindicales más profundas.
Escalante subrayó que, pese a las discrepancias, se mantiene la voluntad de diálogo y la defensa de cada puesto de trabajo, resaltando la importancia de que el esquema se ajuste a los términos acordados originalmente. La audiencia será decisiva para determinar cómo se regulariza la situación y se asegura la estabilidad laboral en un contexto de caída productiva sostenida.
