Informe del Ipcva alertó que la carne vacuna subió 73% en un año y se encareció frente al pollo y el cerdo
El aumento supera ampliamente al de otras proteínas como el pollo, que subió 31,4%, y el cerdo, con un alza de 22,7%, y se ubica 41 puntos por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) general, que marcó 32,4% en el mismo período.

Los precios de la carne vacuna continúan su escalada y registraron en enero un incremento interanual de 73,4% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), según el informe mensual del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).
El relevamiento, realizado sobre más de 30.000 precios semanales en AMBA, Rosario y Córdoba, muestra que los cortes más consumidos también experimentaron fuertes subas. El vacío llegó a $19.441 por kilo (+77,3% interanual), el lomo a $24.466 (+75,5%) y el asado de tira a $16.322 (+69,9%). En términos relativos, el valor del asado permitió comprar 4,01 kilos de pollo, frente a 3,10 kilos un año atrás, y 1,98 kilos de pechito de cerdo, contra 1,43 kilos en enero de 2025, lo que evidencia una creciente brecha entre carnes bovinas y sus sustitutos.
El informe también destaca diferencias según el canal de venta y la región. En el AMBA, las carnicerías aplicaron un aumento mensual de 5,06% frente a 4,4% en supermercados, lo que confirma que las grandes superficies resultaron relativamente más económicas. En Rosario, la carne subió 66,7% interanual, y en Córdoba alcanzó 69,8%, con incrementos mensuales de hasta 11% en cortes como la tapa de asado.
Desde un enfoque analítico, la evolución de los precios de la carne vacuna refleja varios fenómenos simultáneos: la presión inflacionaria trasladada desde la hacienda hacia el consumidor, el desalineamiento con otras proteínas y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. Mientras el pollo y el cerdo aumentaron a tasas moderadas, la carne bovina duplicó e incluso triplicó esas subas, consolidando un encarecimiento relativo que limita el acceso de la población a un alimento central de la dieta argentina.
El Ipcva concluye que, en un contexto de recuperación económica todavía frágil, la fuerte suba de la carne vacuna plantea un desafío adicional para la política de precios y para la capacidad de consumo interno, profundizando la brecha entre distintos tipos de proteínas y entre distintos segmentos de consumidores.
