Brutal represión en el Congreso contra manifestantes
En los alrededores del Congreso, donde se concentraron manifestantes para expresarse en contra de la Ley Bases y el paquete fiscal que se debate en la Cámara de Senadores, se desató una fuerte represión por parte de efectivos de seguridad. Cabe destacar que la manifestación hasta ese momento era pacifica y ordenada.

Con el uso de gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes, las distintas fuerzas que integran el operativo «antipiquetes», organizado por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, avanzaron sobre sindicatos, organizaciones sociales, agrupaciones políticas y manifestantes autoconvocados que se encontraban manifestándose pacíficamente. La represión resultó en heridos tanto entre los legisladores como entre los manifestantes.
La concentración, que hasta entonces se desarrollaba en paz, cambió abruptamente cuando las fuerzas de seguridad comenzaron a provocar a los manifestantes. Se informó que incluso se reprimió a legisladores de Unión por la Patria, con el uso de gas pimienta directamente en sus rostros.
Diputados como Eduardo Valdés, Carlos Castagneto, Carolina Yutrovic, Juan Manuel Pedrini y Leopoldo Moreau debieron ser asistidos en la enfermería del Congreso, algunos de los cuales fueron trasladados al hospital Santa Lucía.
La diputada opositora Cecilia Moreau expresó su indignación, calificando el episodio como «un día muy violento» y señalando que nunca había presenciado una represión así en sus 40 años de democracia.
La policía antidisturbios repelió a los manifestantes para evitar que se acercaran al Congreso, el cual estaba aislado por vallas. Al menos 40 personas recibieron atención médica en el lugar debido a irritación en la piel, según informó la Asociación contra la Violencia Institucional, sin especificar el número de hospitalizados.
La senadora opositora Nora Giménez exigió en el recinto que cesara la represión, mientras que pasadas las 15:30 horas, los efectivos de seguridad recibieron la orden de despejar la plaza frente al Congreso.
En respuesta, los manifestantes arrojaron piedras, botellas e incluso una bomba molotov. Además, dieron vuelta un móvil radial de Cadena 3 y lo incendiaron.
