14 de mayo de 2026

Bono condenó a Hamás, Netanyahu y los extremistas israelíes en un llamado global por la paz

En una intervención tan esperada como contundente, Bono, líder de la banda irlandesa U2 y reconocido activista por los derechos humanos, se pronunció públicamente por primera vez contra Hamás, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y los «fundamentalistas de extrema derecha» israelíes, en el marco de la entrega de los premios Ivor Novello.

Ph: Agencia Ap

Sus declaraciones, teñidas de crítica moral y carga emocional, resonaron en un contexto internacional marcado por la creciente presión sobre Israel y el estancamiento del conflicto en Gaza.

Al recibir junto a su banda el máximo galardón otorgado por la Academia Ivor Novello —convirtiéndose en el primer grupo irlandés en lograrlo—, Bono aprovechó el escenario para lanzar un mensaje que combinó activismo, autocrítica y espiritualidad.

“Creer en la paz es un acto rebelde”, afirmó, aludiendo a la canción Sunday Bloody Sunday, himno antibélico escrito en respuesta a la masacre del Domingo Sangriento en Irlanda del Norte.

Pero el tono pronto se tornó explícitamente político. El cantante exigió a Hamás la liberación de los rehenes y el cese de la violencia, y dirigió un mensaje directo a la sociedad israelí: “Israel, liberaos de Benjamín Netanyahu y de los fundamentalistas de extrema derecha que retuercen vuestros textos sagrados”. Un posicionamiento que marca un punto de inflexión en la retórica del artista, que hasta ahora había evitado tomar partido directo contra figuras políticas específicas del conflicto.

Una voz simbólica en un escenario de desgaste

El discurso de Bono llega en un momento crucial: la comunidad internacional, incluyendo aliados históricos como Estados Unidos y varios países europeos, ha intensificado sus críticas contra la política militar de Netanyahu, especialmente tras la reanudación de bombardeos en Gaza y el creciente costo humanitario. En este contexto, la voz de Bono se suma a la de otros referentes culturales que buscan incidir en la opinión pública global, más allá de los discursos oficiales.

La singularidad de su pronunciamiento radica en su doble condena moral: al terrorismo de Hamás y a la deriva autoritaria de sectores del gobierno israelí. Esta dualidad rompe con los marcos tradicionales que obligan a elegir bandos, y en cambio plantea una crítica transversal, apelando a la dignidad humana y a la protección de los más vulnerables: “Proteged a nuestros cooperantes: son lo mejor de nosotros”, instó desde el escenario.

Bono y la política del arte

Lejos de limitarse al terreno musical, Bono ha construido durante décadas una figura que opera como puente entre el arte y la diplomacia moral. Su activismo contra la pobreza, a favor de la condonación de deudas africanas, el acceso universal a medicamentos y la justicia social lo ha llevado a dialogar con líderes políticos de todo el espectro, desde George W. Bush hasta Nelson Mandela.

Su decisión de romper el silencio ahora, cuando el conflicto israelí-palestino atraviesa una de sus fases más oscuras desde octubre de 2023, puede interpretarse como un intento de reorientar el debate internacional hacia una salida ética, más allá de los cálculos geopolíticos.

La frase con la que cerró su discurso —“Dios, perdónanos”—, dirigida a los “hijos de Abraham” inmersos en “los escombros de nuestra venganza”, no fue solo una oración. Fue una acusación implícita contra la historia compartida de destrucción, y también un llamado, quizás ingenuo pero profundamente humano, a redimir la política a través de la compasión.

Con este gesto, Bono no sólo entra de lleno en el debate más tenso del presente global, sino que refuerza el papel del arte como conciencia crítica en tiempos de polarización y barbarie.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *