14 de junio de 2026

Axel Kicillof contra el FMI: «Las declaraciones de Georgieva son un escándalo»

Las declaraciones de la directora del organismo —quien instó a los argentinos a “mantener el rumbo” de cara a las elecciones legislativas de octubre— encendieron una nueva alarma sobre el rol político del FMI en el país y la erosión de la soberanía nacional.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó una dura crítica contra el Fondo Monetario Internacional (FMI) y su titular, Kristalina Georgieva, por lo que calificó como una “gravísima intromisión en la vida democrática” de la Argentina.

“La historia se repite”, advirtió Kicillof en su cuenta de X, aludiendo a la histórica consigna “Braden o Perón”, que en 1946 sintetizaba la tensión entre injerencia externa y autodeterminación popular. Hoy, según el mandatario bonaerense, esa disyuntiva se reactualiza en los términos: “el FMI o la Patria”.

La gravedad de las declaraciones del FMI, señala Kicillof, no radica solo en una frase aislada, sino en un patrón histórico: la intervención directa e indirecta del organismo en la política económica argentina, y ahora —aparentemente— en sus decisiones electorales. El gobernador acusa a Georgieva no solo de avalar un modelo económico regresivo, sino también de querer influir en la continuidad de ese modelo desde afuera del sistema democrático nacional.

Este posicionamiento se inscribe en una crítica más profunda al rumbo actual del gobierno de Javier Milei, a quien Kicillof acusa de “tercerizar la política económica” en el FMI, en una renuncia explícita a la soberanía. Bajo esta lógica, no es el pueblo argentino el que decide su destino, sino una “burocracia internacional que no responde a nadie más que a sus propios intereses financieros”.

En el plano simbólico y político, Kicillof trazó una fuerte línea de continuidad con el legado kirchnerista. Recordó que, durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, el FMI había sido prácticamente erradicado del escenario económico nacional, al punto de volverse una “sigla desconocida” para las nuevas generaciones. Hoy, denuncia, ha vuelto al centro de la escena “de la mano de Macri y de Milei”, a quienes acusa de anteponer la obediencia a Washington por sobre la voluntad popular.

El eje de la crítica también alcanza al préstamo que el FMI le otorgó al gobierno de Mauricio Macri en 2018, al que Kicillof vuelve a calificar como “ilegal”, por haber violado el reglamento interno del organismo para sostener una reelección presidencial en crisis. En esa línea, denuncia que el FMI no solo no se ha disculpado por aquel acuerdo, sino que ahora actúa como respaldo político del proyecto económico de Milei.

La intervención del gobernador bonaerense marca una escalada discursiva significativa y reaviva un debate central de la política argentina: ¿es posible construir un proyecto de desarrollo nacional con independencia de los condicionamientos de los organismos financieros internacionales? ¿Qué grado de influencia externa es compatible con una democracia plena?

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