Ajuste a la educación pública; la CGT confirmó su participación en la Marcha Federal Universitaria
La decisión fue oficializada luego de una reunión realizada en la sede de Azopardo entre el Consejo Directivo de la central obrera, autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y representantes de gremios docentes y nodocentes.

La CGT ratificó su apoyo a la Marcha Federal Universitaria convocada para el próximo 12 de mayo, consolidando una alianza entre el movimiento sindical y las universidades nacionales frente al conflicto abierto por el recorte presupuestario impulsado por el gobierno de Javier Milei.
Durante el encuentro se analizó el impacto que atraviesa el sistema universitario como consecuencia del congelamiento presupuestario y la falta de actualización de los fondos destinados a las casas de estudio.
Desde la CGT señalaron que la situación de las universidades no puede desvincularse del contexto general de ajuste económico y advirtieron sobre las consecuencias sociales y productivas que podría generar el debilitamiento de la educación pública. En ese marco, la central sindical definió sumarse activamente a la movilización, que buscará replicar la masividad y el impacto político de las anteriores marchas universitarias.
Las autoridades del CIN, encabezadas por su presidente Franco Bartolacci y el vicepresidente Anselmo Torres, expusieron un diagnóstico crítico sobre el estado financiero de las universidades nacionales y cuestionaron la negativa del Gobierno a avanzar con una Ley de Financiamiento Universitario que garantice previsibilidad presupuestaria para el sector.
El respaldo de la CGT representa un nuevo punto de convergencia entre distintos sectores afectados por las políticas de ajuste. Para la central obrera, el conflicto universitario no se limita a una discusión educativa, sino que involucra el futuro del desarrollo científico, tecnológico y productivo del país.
“La educación pública es una herramienta fundamental de movilidad social para los trabajadores y sus familias”, expresaron desde Azopardo, al remarcar que el deterioro del sistema universitario impacta especialmente sobre los sectores populares que encuentran en la universidad pública una posibilidad de acceso a mejores condiciones de vida.
Uno de los dirigentes que tomó la palabra durante el encuentro fue Cristian Jerónimo, integrante del triunvirato de conducción de la CGT y secretario general del Sindicato del Vidrio. El dirigente sostuvo que la central sindical acompañará la movilización para rechazar las políticas del Gobierno nacional y respaldar el reclamo universitario.
Además, advirtió que el ajuste sobre las universidades no solo afecta a estudiantes y docentes, sino también a la formación de profesionales y técnicos necesarios para el funcionamiento de la industria y la producción nacional. Desde esta perspectiva, la discusión presupuestaria excede el ámbito académico y se vincula directamente con el modelo de país y las oportunidades de desarrollo a largo plazo.
La convocatoria del 12 de mayo se da en un escenario de creciente conflictividad social, donde distintos sectores —desde trabajadores estatales hasta científicos, docentes y jubilados— comenzaron a confluir en críticas comunes hacia el rumbo económico del Gobierno. En ese contexto, la adhesión de la CGT suma volumen político a una protesta que promete convertirse en una nueva demostración de rechazo a las políticas de ajuste sobre la educación y el sector público.
