Denuncian que una empresa pretende pagar indemnizaciones con papel higiénico
Empleados despedidos denuncian que, además de irregularidades en las desvinculaciones, la firma les propuso cancelar parte de las indemnizaciones con mercadería, entre ella papel higiénico y rollos de cocina, valuados al precio fijado por la propia compañía.

El conflicto laboral en la distribuidora de artículos descartables Lustramax sumó un nuevo capítulo que profundizó la tensión entre la empresa y sus trabajadores.
La situación fue calificada por los trabajadores como una muestra del deterioro de las relaciones laborales en medio de la crisis que atraviesa el sector. Según sostienen, la propuesta no solo desconoce el espíritu de la indemnización prevista por la legislación laboral, sino que también deja a las familias sin una compensación económica efectiva en un contexto de fuerte pérdida del poder adquisitivo.
De acuerdo con el delegado sindical Leandro Gómez, ya son nueve los empleados despedidos bajo una modalidad que también fue cuestionada. Según denunció, los trabajadores no reciben el telegrama de despido correspondiente y toman conocimiento de su desvinculación recién cuando intentan ingresar a la planta de Tortuguitas y se les impide el acceso.
Posteriormente, aseguran, son convocados por el área de Recursos Humanos para firmar acuerdos de pago en hasta doce cuotas, mientras continúan los reclamos por salarios adeudados, aportes jubilatorios y contribuciones a la obra social que, según los empleados, la empresa aún no regularizó.
Desde Lustramax explicaron que las cesantías forman parte de un proceso de reestructuración destinado a evitar el cierre de la compañía y afirmaron que cumplirán con sus obligaciones «dentro de las posibilidades que permite el contexto económico». No obstante, los trabajadores consideran que las propuestas realizadas son insuficientes y denuncian un intento de reducir el costo de las indemnizaciones.
El conflicto no es reciente. La disputa se arrastra desde comienzos de año, cuando la empresa inició un procedimiento preventivo de crisis y avanzó con una primera tanda de despidos. Desde entonces se sucedieron protestas, reclamos judiciales y denuncias por presuntas prácticas antisindicales, que incluso derivaron en presentaciones ante la Justicia.
Mientras familiares y trabajadores mantienen manifestaciones frente a la planta, el caso vuelve a poner el foco sobre el impacto de la caída del consumo en sectores vinculados a productos de limpieza e higiene personal.
Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas de ese rubro registraron una retracción superior al 12% interanual, un escenario que agrava la situación de numerosas empresas, pero que también reabre el debate sobre los límites de las estrategias empresariales frente a las obligaciones laborales.
