Por ganancias millonarias de los laboratorios con la venta ilegal, apuntan a Mercado Libre y Sturzenegger
Pese a que la Justicia mantiene suspendida la habilitación de este tipo de ventas, la práctica continúa expandiéndose y generando cifras millonarias en el mercado digital.

Un informe del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) volvió a encender la alarma sobre la comercialización ilegal de medicamentos a través de internet en Argentina.
Desde el gremio advierten que la venta de fármacos bajo receta solo puede realizarse en farmacias habilitadas y bajo control profesional, pero sostienen que plataformas de comercio electrónico siguen facilitando operaciones que violan la normativa vigente. En ese contexto, el sindicato señala que el intento de flexibilización impulsado por el Gobierno a través del DNU 70/2023 fue frenado judicialmente tras una presentación de la propia organización.
El secretario general del SAFYB, Marcelo Peretta, denunció la existencia de un circuito de intereses económicos que involucra a laboratorios, plataformas digitales y sectores del Estado. En sus declaraciones, cuestionó el rol de grandes empresas tecnológicas y apuntó también contra funcionarios vinculados al área de desregulación, a quienes responsabiliza por sostener un esquema que, según afirma, continúa operando pese a la prohibición judicial.
El informe detalla la magnitud del negocio detrás de la venta online de medicamentos. Solo la semaglutida —utilizada para tratamientos de diabetes y también asociada al descenso de peso— alcanzó una facturación superior a los $46.000 millones en un mes, con un tercio de sus ventas canalizadas por internet. Se trata del producto con mayor volumen dentro del circuito digital.
El relevamiento también incluye la comercialización de medicamentos de alto consumo como atorvastatina, enalapril y metformina, junto con antibióticos, ansiolíticos y fármacos para enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Según el informe, laboratorios nacionales y multinacionales de gran peso participan indirectamente en este mercado, lo que amplifica la dimensión del fenómeno.
Desde el sindicato advierten que este esquema no solo implica una violación regulatoria, sino que también representa un riesgo sanitario, al permitir la circulación de medicamentos sin el debido control farmacéutico. En ese sentido, reclaman una intervención más estricta del Estado para frenar un negocio que, pese a las restricciones legales, continúa moviendo decenas de miles de millones de pesos.
La polémica reabre el debate sobre la regulación del comercio digital de medicamentos en el país, en un contexto donde la tensión entre desregulación económica, control sanitario y expansión del e-commerce vuelve a quedar en el centro de la discusión pública.
