17 de mayo de 2026

Agostina Páez denunció malos tratos y cuestionó la investigación en Brasil

La joven reiteró su pedido de regresar a la Argentina mientras continúa el proceso judicial. “Quiero volver a mi país y seguir la causa desde casa”, concluyó. El caso, que combina un delito sensible en el marco de la legislación brasileña con denuncias por trato institucional, mantiene abierta una discusión más amplia sobre garantías procesales, exposición pública y cooperación consular en situaciones judiciales complejas.

Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años detenida en Brasil acusada de injuria racial tras realizar gestos considerados discriminatorios, cuestionó el accionar de las fuerzas de seguridad y aseguró que fue víctima de malos tratos por parte de un efectivo policial que, según denunció, interfiere en el desarrollo de la investigación.

En paralelo, mantuvo una reunión con el cónsul argentino en Río de Janeiro para coordinar su defensa y evaluar los próximos pasos del proceso judicial.

En declaraciones televisivas, la joven negó haber tenido intención discriminatoria y sostuvo que su accionar fue malinterpretado. “No tuve intención de discriminar ni mucho menos de ser racista. Soy argentina y abogada”, afirmó, al tiempo que calificó el gesto que motivó su detención como una reacción impulsiva en un contexto emocional determinado.

De acuerdo con información a la que accedió la Agencia Noticias Argentinas, Páez fue recibida por el cónsul argentino Jorge Enrique Perrén junto a sus abogados. El funcionario explicó que el encuentro tuvo como objetivo fortalecer la estrategia legal y recomendó a la familia la contratación de un abogado particular en Brasil, al considerar que una defensa oficial podría dilatar innecesariamente los plazos del expediente.

Más allá de la causa penal, la abogada puso el foco en las consecuencias personales y sociales del caso. Señaló que la exposición pública derivó en situaciones de hostigamiento y temor, lo que la obligó a mudarse por razones de seguridad. “Nunca imaginé la gravedad que podía implicar esto ni vivir con miedo de salir a la calle. Ya se había filtrado mi dirección”, relató.

Páez también denunció un trato diferencial por parte de uno de los policías involucrados en el procedimiento. Si bien reconoció que la mayoría de los efectivos actuó de manera correcta, apuntó contra un uniformado en particular al que acusó de ejercer violencia institucional y de obstaculizar el proceso. “Es parte de la investigación y no me trata como debería. Me pone trabas y me hace cosas que no corresponden”, afirmó.

Otro de los puntos críticos de su testimonio fue la utilización de su imagen en campañas oficiales contra el racismo. Según expresó, esa decisión la expuso de manera innecesaria y tuvo un efecto estigmatizante. “No entiendo por qué hicieron un spot con mi imagen. Es muy humillante. Me están usando como ejemplo, no sé por qué conmigo ni por qué ahora”, sostuvo, al denunciar un ensañamiento en su contra.

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