25 de julio de 2026

SpaceX evalúa lanzar un teléfono Starlink para comunicación satelital directa

Aunque Musk descartó la creación de un teléfono convencional, los rumores sugieren la posible existencia de un terminal diseñado para acceder a la constelación satelital de la empresa.

La compañía de Elon Musk explora el desarrollo de un dispositivo móvil bajo la marca Starlink, que permitiría conectarse directamente a su red de más de 9.500 satélites en órbita.

Informes de Reuters indican que SpaceX estaría considerando lanzar un dispositivo mucho más compacto que un cohete: un teléfono inteligente vinculado a Starlink. Aunque los detalles aún son escasos, la idea se centra en un equipo que se conectaría directamente a la red satelital en órbita. Musk ha aclarado públicamente que «no estamos desarrollando un teléfono», aunque no descarta por completo la posibilidad de un dispositivo diferente a los teléfonos inteligentes tradicionales. En una publicación en la plataforma X (antes Twitter), Musk afirmó que un teléfono Starlink «no está descartado en algún momento», pero que probablemente tendría un diseño muy distinto al de los teléfonos actuales.

SpaceX ya ha incursionado en la conectividad móvil. En colaboración con T-Mobile, trabaja para integrar Starlink en teléfonos existentes, y el año pasado firmó un acuerdo de 19.600 millones de dólares para adquirir espectro satelital de EchoStar. La constelación de SpaceX ahora cuenta con más de 9.500 satélites, siendo la mayor en la historia, y proporciona servicios a más de 9 millones de usuarios en todo el mundo. De esos satélites, unos 650 están dedicados a un programa de conexión directa con dispositivos, con la meta de ofrecer cobertura móvil global, incluso en zonas remotas.

A principios de este año, SpaceX anunció planes para reducir la altitud de aproximadamente 4.400 satélites, que actualmente orbitan a unos 550 kilómetros, hasta los 480 kilómetros en 2026, argumentando motivos de seguridad espacial. Michael Nicholls, vicepresidente de ingeniería de SpaceX, explicó que esta disminución en la altitud contribuirá a reducir riesgos asociados con maniobras y lanzamientos no coordinados por otros operadores satelitales. La decisión surgió después de un incidente en diciembre pasado, cuando uno de sus satélites generó residuos espaciales y perdió comunicación con una nave a 418 kilómetros de altura.

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