Bolivia avanza en su proceso de apertura económica y confronta las bases del Estado Plurinacional
Tras la reapertura de las carreteras, Bolivia inicia una fase de acelerado giro hacia políticas neoliberales, en paralelo a una intensificación de los enfrentamientos por el modelo del Estado.

El gobierno de Rodrigo Paz aprovecha la pausa en las movilizaciones para impulsar reformas económicas, institucionales y políticas que buscan redefinir el rol del Estado, promoviendo mayor participación privada y privatización de sectores estratégicos.
La ofensiva incluye la aprobación de decretos, el envío de proyectos de ley y una posible reestructuración de empresas públicas, en un contexto marcado por tensiones sociales y una creciente alineación con gobiernos de derecha en la región.
Este proceso refleja una lucha estratégica por el rumbo del país: por un lado, una agenda de liberalización y reducción del Estado; por otro, la continuidad del proyecto del Estado Plurinacional que durante años promovió soberanía, redistribución y derechos indígenas.
Mientras la crisis social y movilizaciones persisten, el gobierno avanza en la judicialización de dirigentes sociales y en el fortalecimiento de alianzas regionales, consolidando una etapa en la que el debate sobre el modelo de Bolivia se profundiza y se polariza.
