Zuppi sobre Francisco: «Amó hasta el final, nunca se limitó, y unió a quienes pensaban distinto»
Las palabras de Zuppi no sólo evocan el legado de un pontífice que supo tocar el corazón de millones, sino que también marcan una guía para el tiempo de transición que ahora vive la Iglesia: seguir adelante con valentía, ternura y sin temor a oler a oveja.

En un emotivo mensaje difundido por la Conferencia Episcopal Italiana, el cardenal Matteo Maria Zuppi, presidente del organismo, rindió homenaje al papa Francisco, fallecido el pasado 21 de abril, destacando su entrega incansable, su cercanía con el pueblo y su capacidad de unir a personas de diferentes sensibilidades. “El Papa Francisco amó hasta el final. Nunca se limitó”, afirmó Zuppi conmovido.
El video, que rápidamente circuló por redes y medios eclesiásticos, recoge un retrato íntimo y pastoral del pontífice argentino, con quien Zuppi compartía una visión de Iglesia cercana, abierta y misericordiosa. “Ese recorrido suyo en coche, para saludar a todos y ser saludado por todos, es el gesto de un Papa que nunca se escatimó”, recordó el cardenal, aludiendo al último acto público de Francisco antes de su fallecimiento, cuando recorrió lentamente la Plaza de San Pedro para bendecir y mirar a los fieles por última vez.
Zuppi subrayó que la grandeza de Francisco no residía sólo en su rol, sino en su forma de ejercerlo: “Se acercó a la gente porque quería comunicar a todos el amor de Dios por la humanidad concreta, tal como es, sin filtros, sin hipocresía”. En ese sentido, reconoció que su estilo directo e inclusivo incomodó a algunos sectores de la Iglesia: “Creó cierto descontento en los que prefieren mirar de lejos, en los que no quieren sentir —como él decía— el famoso ‘olor a oveja’, que también es un poco molesto, pero es precisamente a lo que huele el Buen Pastor”.
Para Zuppi, la muerte de Francisco deja un vacío profundo, pero también una herencia espiritual que trasciende el dolor inmediato: “Hay tanto sufrimiento por la pérdida de una persona tan querida, que supo unir a tantos hombres y mujeres, incluso con sensibilidades diferentes, que se sentían cercanos y comprendidos por su atención a la persona y a Dios”.
Finalmente, el cardenal trazó un paralelo entre la muerte del Papa y el misterio pascual que predicó durante su pontificado: “He aquí su Pascua. Nos ayuda a comprender la fuerza del amor, que en Jesús vence el mal de la muerte, y nos ayuda a mirar con esperanza, con confianza, incluso este pasaje tan doloroso para todos”.
