Verón acusó arbitrariedad en la AFA y alertó: “Esto puede terminar en un descenso”
El presidente del club manifestó su preocupación por la deriva institucional del fútbol argentino y advirtió que la situación podría tener consecuencias deportivas graves.

Juan Sebastián Verón volvió a escena pública en medio del conflicto entre Estudiantes de La Plata y la AFA, luego de la sanción impuesta por el Tribunal de Disciplina tras el gesto de espaldas de los jugadores del Pincha hacia el plantel de Rosario Central.
En diálogo con Ernesto Tenembaum, Verón cuestionó el reconocimiento otorgado por la Liga Profesional a Rosario Central y negó que la distinción hubiera sido aprobada formalmente por la Comisión Directiva. Aseguró que detrás del episodio hubo una maniobra preorganizada: la aparición de directivos y jugadores del Canalla para recibir un trofeo no previsto en la agenda de la reunión. Para el dirigente, el problema no radica en Central sino en la decisión de “inventar un título” sin haber sido acordado al inicio de la temporada.
El dirigente también apuntó contra el mensaje en redes sociales del vicepresidente de AFA y mano derecha de Claudio Tapia, Pablo Toviggino, a quien consideró responsable de un clima hostil: “Lo tomo como una chicana, pero lo grave es la amenaza a una institución y a un dirigente en un ámbito que no corresponde”. Según Verón, estas señales inciden directamente en el comportamiento arbitral. “Pueden terminar con un descenso, con malos arbitrajes. Es algo que está pasando y estamos acostumbrados”, afirmó.
La desconfianza sobre el VAR y las designaciones arbitrales atravesó toda su reflexión. Verón sostuvo que los equipos han naturalizado la incertidumbre: “Lo primero que preguntamos siempre es qué árbitro nos toca y quién va a estar en el VAR, porque ahí se resuelve todo”. Para él, este contexto erosiona la competitividad y afecta el esfuerzo deportivo que debería definir los partidos.
Al mismo tiempo, rechazó cualquier especulación sobre aspiraciones políticas dentro de la AFA. Señaló que no busca un rol dirigencial a nivel nacional, sino que su objetivo es mejorar la calidad del fútbol argentino desde lo deportivo y lo social, con campeonatos más competitivos y mayor acceso del público a los estadios.
Verón subrayó que su intervención responde únicamente a la defensa de Estudiantes y a la necesidad de frenar lo que considera un funcionamiento discrecional dentro de la estructura del fútbol argentino: “No puedo quedarme de brazos cruzados viendo que toman decisiones a piacere”. En esa línea, lamentó la falta de debate y la actitud pasiva del resto de los dirigentes: “¿Quién se opuso hasta hoy? Dejé de ir porque las discusiones son otras. Si nadie se opone, todo va camino a lo que se quiere imponer”.
En un escenario dominado por sospechas, tensiones y sanciones inéditas, el presidente de Estudiantes dejó abierta una advertencia que resuena en el ámbito futbolístico: la disputa con la AFA, según él, no solo es institucional. También podría derivar en consecuencias deportivas que afecten el futuro del club.
