28 de abril de 2026

Un golpe a la investigación: El Gobierno eliminó 3.666 empleos de ciencia y tecnología en 2024

Los despidos en el sector científico y tecnológico de Argentina marcan un punto de inflexión en el desarrollo de la ciencia en el país, cuyo impacto se sentirá en el futuro próximo. A medida que el gobierno sigue con su política de ajuste, la comunidad científica, los trabajadores del sector y los ciudadanos en general observan con preocupación el impacto de estas medidas en la capacidad de Argentina para innovar, crecer y enfrentar los desafíos globales.

En 2024, Argentina vivió una de las mayores crisis laborales en el sector de la ciencia y la tecnología de su historia reciente. El gobierno nacional, bajo la presidencia de Javier Milei, eliminó un total de 3.666 empleos dentro del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI), lo que afecta profundamente a investigadores, becarios, docentes y profesionales que trabajan en organismos, universidades nacionales, instituciones y empresas del Estado.

La mayoría de las bajas se produjeron en los organismos que lideran la investigación en el país, como el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). Según el último Informe de Evolución de Empleo y Recursos Humanos del SNCTI, elaborado por el Grupo EPC-CIICTI, el CONICET fue el organismo más afectado, con 1.314 puestos de trabajo eliminados, lo que representa más de un tercio del total de los despidos. De esos 1.314 empleos, 649 corresponden a becas y 665 a cargos de personal bajo convenio, administrativos e investigadores de carrera.

El impacto en el sector no se limitó al CONICET. El INTI sufrió la eliminación de 705 puestos de trabajo, mientras que el INTA experimentó una fuerte reducción en los últimos meses del 2024, con 360 bajas, particularmente en el último bimestre del año.

Además, la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, ahora reorganizada, también registró más de 219 bajas en comparación con la planta funcional del ex Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) de 2023. La Agencia I+D+i, encargada de financiar proyectos de investigación, recortó un tercio de su personal.

Estos despidos se inscriben dentro de un proceso más amplio de ajuste fiscal que ha afectado a la administración pública en general. En apenas 13 meses, el gobierno de Milei destruyó 41.038 puestos de trabajo en el sector público, lo que equivale a una disminución del 12% en la fuerza laboral del Estado. En este contexto, el sector científico se ha visto seriamente comprometido, no solo por la pérdida de empleo, sino también por el impacto que estos recortes tienen sobre la capacidad del país para avanzar en áreas estratégicas como la investigación, la innovación y la tecnología.

El informe del Grupo EPC-CIICTI subraya que la eliminación de estos empleos en el sistema científico no solo perjudica a los trabajadores directamente afectados, sino que también pone en riesgo el futuro del país en términos de desarrollo científico y tecnológico. Los recortes en las becas, los proyectos de investigación y el personal capacitado pueden retrasar o incluso frenar el avance de áreas clave de la ciencia y la tecnología, que son fundamentales para la competitividad y el crecimiento económico a largo plazo.

En este contexto, la reacción de la comunidad científica ha sido de preocupación y rechazo. Los sindicatos y los profesionales del sector han advertido que, además de los efectos inmediatos sobre los trabajadores, la pérdida de estos empleos repercutirá en la capacidad del país para afrontar desafíos globales y regionales en áreas como la salud, la energía y el cambio climático.

La eliminación de estos puestos también pone en evidencia las tensiones entre el gobierno y el sector científico, que considera que los recortes en ciencia y tecnología son un obstáculo para el desarrollo y el bienestar a largo plazo del país. En este sentido, la comunidad científica ha convocado a movilizaciones y expresado su preocupación por la falta de un plan claro que respalde la investigación y el desarrollo en un momento clave para la Argentina.

La reducción de personal en el sector público y, en particular, en el sector científico, ha generado una incertidumbre profunda sobre el futuro de la ciencia y la tecnología en Argentina, poniendo en duda la capacidad del país para innovar y avanzar en un mundo cada vez más competitivo y dependiente del conocimiento.

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