18 de septiembre de 2026

Un año sin cobrar, sin agua ni condiciones dignas: trabajadores sobrevivían cazando para poder alimentarse

Más allá de las actuaciones administrativas y judiciales que puedan derivarse, el caso deja una evidencia concreta: cuando un trabajador pasa un año sin cobrar y debe recurrir a la caza para alimentarse, el problema ya no puede reducirse a una simple infracción laboral. Es la expresión extrema de un sistema de vulnerabilidad en el que el trabajo, lejos de garantizar una vida digna, se convierte en una forma de supervivencia.

Una fiscalización en el paraje Montaña, departamento San Miguel, expuso un cuadro de extrema precariedad laboral: empleados forestales no estaban registrados, llevaban cerca de un año sin percibir sus salarios y sobrevivían en una vivienda precaria, sin agua potable, sanitarios ni elementos básicos de seguridad.

La comida, ante la falta de ingresos, dependía en buena medida de la caza de animales silvestres.

El caso detectado en el interior de Corrientes vuelve a poner bajo la lupa una de las caras más crudas de la informalidad rural: trabajadores que, pese a sostener actividades productivas, quedan prácticamente fuera de las garantías mínimas que establece la legislación laboral.

El operativo se concretó en el paraje Montaña, departamento San Miguel, luego de una denuncia y un pedido urgente de intervención realizado por la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).

Al ingresar al establecimiento, los inspectores encontraron condiciones que excedían ampliamente una situación de precarización laboral convencional.

Los trabajadores vivían en una construcción improvisada con palos y maderas, con filtraciones y escasa protección frente al frío y las lluvias. El lugar fue considerado inhabitable.

Tampoco contaban con agua potable, baños ni una cocina en condiciones, mientras que para realizar las tareas forestales carecían de los elementos de seguridad indispensables.

Pero el dato que revela con mayor crudeza la dimensión del problema es salarial: los empleados llevaban aproximadamente un año trabajando sin cobrar. La ausencia de una remuneración regular los había dejado en una situación de dependencia extrema.

En lugar de salarios, según lo relevado durante el procedimiento, el empleador entregaba ocasionalmente pequeñas cantidades de alimentos, principalmente harina y fideos.

Una provisión que, lejos de constituir una respuesta a las necesidades de los trabajadores, profundizaba su vulnerabilidad al dejarlos sin ingresos para afrontar su alimentación y otros gastos básicos.

La consecuencia fue tan directa como dramática: para poder comer, los trabajadores recurrían a la caza de animales silvestres en la zona. No se trataba, entonces, solamente de empleo no registrado o de incumplimientos administrativos, sino de personas que desarrollaban tareas productivas mientras permanecían durante meses sin recibir la contraprestación económica correspondiente.

Cuando trabajar no alcanza siquiera para comer

El episodio expone una contradicción difícil de ignorar: mientras la actividad forestal forma parte de la estructura productiva de la región, quienes realizan las tareas más exigentes pueden quedar sometidos a condiciones que los mantienen al margen de derechos laborales elementales.

La falta de registración, la ausencia de infraestructura básica, la carencia de equipos de protección y el incumplimiento salarial conforman un mismo cuadro. Cada irregularidad, observada por separado, resulta grave; juntas configuran una situación de vulnerabilidad que deja a los trabajadores prácticamente sin herramientas para reclamar sus derechos.

El caso también vuelve a plantear interrogantes sobre los mecanismos de fiscalización y prevención. ¿Cómo puede sostenerse durante aproximadamente un año una relación laboral sin salarios ni registración? ¿Cuántos trabajadores atraviesan situaciones similares lejos de los centros urbanos y fuera de la mirada de los organismos de control?

Las autoridades intervinientes documentaron las condiciones encontradas y se formularon las denuncias correspondientes para determinar las responsabilidades del empleador y disponer las medidas que correspondan.

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