18 de septiembre de 2026

Rheem despidió al 10% de su personal y refinanció una deuda de casi US$10 millones

La fabricante de termotanques y calefones desvinculó a 27 trabajadores sobre una dotación de 273 empleados, mientras el grupo Garovaglio y Zorraquín avanzó con un nuevo esquema financiero. Las indemnizaciones representaron, según la empresa, el 41% del resultado financiero consolidado del primer semestre.

La fabricante de termotanques y calefones Rheem redujo un 10% su plantilla de trabajadores mientras el grupo empresario que la controla avanzaba en una nueva etapa de reorganización financiera.

La compañía informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) la desvinculación de 27 empleados sobre un total de 273 y, en paralelo, comunicó la refinanciación de un préstamo subordinado de US$9,48 millones.

Los movimientos reflejan un proceso de ajuste y reordenamiento dentro de Garovaglio y Zorraquín, un holding de larga trayectoria que mantiene intereses en los sectores industrial, agropecuario, inmobiliario y financiero, además de controlar participaciones en empresas como Rheem y Finpak.

Según la presentación realizada ante la CNV el 8 de septiembre y firmada por el presidente de la sociedad, Ambrosio Nougués, las indemnizaciones abonadas por las desvinculaciones realizadas durante los últimos seis meses tuvieron un impacto equivalente al 41% de los resultados financieros consolidados al 30 de junio de 2026.

Los estados financieros correspondientes a ese período mostraron una ganancia neta de $2.439 millones. Tomando como referencia la proporción informada por la compañía, el costo de las indemnizaciones podría ubicarse en torno a los $1.000 millones, aunque la empresa no informó públicamente el monto absoluto ni detalló en qué sociedades del grupo se concentraron las bajas.

El directorio justificó las desvinculaciones en el marco de las disposiciones de la Ley de Contrato de Trabajo y señaló que fueron consideradas en función de eventuales contingencias derivadas de reclamos laborales.

El recorte de personal coincidió con otro movimiento relevante: Rheem logró refinanciar un préstamo subordinado con Rheem Manufacturing Company y Federico Zorraquín.

El acuerdo alcanzado el 30 de junio extendió el vencimiento de los US$9,48 millones hasta el 31 de diciembre de 2028. La deuda, sin embargo, no fue cancelada: continuará devengando intereses y conservará su carácter de obligación subordinada.

La operación fue precedida por conversaciones iniciadas a comienzos de 2026, cuando la empresa había informado que analizaba alternativas para reestructurar sus compromisos financieros.

El nuevo esquema incluyó asistencia financiera de Federico Zorraquín, la cancelación del préstamo senior y la extensión del vencimiento del pasivo subordinado. Durante junio, Rheem informó haber cancelado en su totalidad el crédito senior.

En otras palabras, la compañía consiguió ganar tiempo frente a una deuda significativa, pero no eliminarla. El alivio financiero consiste fundamentalmente en postergar el momento de pago.

El proceso de reorganización alcanzó además a Finpak, sociedad controlada en un 98,05% por Garovaglio y Zorraquín.

La compañía concretó la transferencia de su planta ubicada en el Área Industrial El Pantanillo, sobre la Ruta Nacional 38, en Catamarca, a cambio de un terreno de 28.403,63 metros cuadrados situado sobre Camino a Los Molinos, en el departamento Capital de Córdoba.

La operación fue registrada como una permuta de activos, dado que ambos inmuebles contaban con una valuación similar. Por lo tanto, no se trató de una venta destinada a obtener liquidez inmediata.

El antecedente financiero de Finpak tampoco es menor. En el ejercicio cerrado en junio de 2025, la sociedad había registrado una pérdida de $177,9 millones, en un contexto que ya mostraba dificultades financieras.

El conjunto de decisiones permite observar un mismo hilo conductor: mientras Rheem reduce su estructura laboral, renegocia obligaciones y extiende los plazos de su deuda, otras empresas del grupo también atraviesan procesos de reorganización.

La fotografía empresarial es, por lo tanto, menos lineal de lo que podría sugerir una ganancia consolidada de $2.439 millones. Hay resultados positivos, pero también costos elevados por indemnizaciones, pasivos que deben ser refinanciados y sociedades que vienen de registrar pérdidas.

En ese contexto, los 27 despidos aparecen como parte de una estrategia más amplia de revisión de costos y estructuras, mientras la refinanciación permite trasladar hacia adelante una parte de las presiones financieras.

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